Con el talento musical de la Orquesta Sinfónica de San Salvador, la Embajada de la República Popular China en El Salvador celebró la llegada del Año Nuevo Chino en el país con un concierto que se llevó a cabo el pasado lunes en el Teatro Presidente.
Con las melodías y armonías de más de 20 piezas, la mayoría de ellas propias de la tradición china, la orquesta transportó a los asistentes al evento a un paisaje sonoro donde el espíritu de la cultura del gigante asiático cobró vida.
Amistad a través de la cultura
Raúl Castillo, ministro de Cultura, destacó estos espacios como la posibilidad de reforzar la hermandad y respeto mutuo entre El Salvador y China, utilizando el puente de los intercambios culturales.
«Las relaciones de la República Popular China y El Salvador han tomado rumbos estratégicos en los últimos años. Desde el ámbito cultural, entendemos estas relaciones como una oportunidad para el diálogo entre civilizaciones, para el conocimiento mutuo y para el reconocimiento del valor de las tradiciones que han formado la historia entre estos dos pueblos. La cultura es un espacio de encuentro que trasciende coyunturas y la construye con vínculos duraderos, basados en el respeto y en la comprensión», comentó.
Por su parte, Zhang Yanhui, embajador de China en El Salvador, también hizo énfasis en las posibilidades que abre la cultura para que ambas naciones puedan conocer su historia y su identidad, permitiendo a su vez el mantener vivas las relaciones bilaterales entre países.
«Quiero expresar mi más sincero agradecimiento al Ministerio de Cultura, a la Secretaria de Cultura de San Salvador y al Teatro Presidente por su increíble apoyo para este evento. La música es un lenguaje que no necesita traducción. Construye puentes de intercambio entre las naciones. La música une a los pueblos y es una oportunidad de difusión cultural. Con la música y la cultura, las civilizaciones se enriquecen por el aprendizaje mutuo», dijo.

Un viaje sonoro
Bajo la dirección de Roberto Melgar y Carlos Fuentes, la Orquesta Sinfónica de San Salvador ejecutó 21 piezas donde destacaron algunas como «Campos de Esperanza», un tema de la tradición china que ha sido interpretado en el gigante asiático por la cantante Peng Liyuan, esposa del presidente de China, Xi Jinping.
Otro tema que destacó en el repertorio fue «Maquilishuat Bajo la Luna», de la compositora salvadoreña Lidia Villavicencio Olano, así como también la pieza titulada «Dama Shexiang», la cual fue interpretada por personal de la sede diplomática china en el país, momento que se ganó una emotiva ovación por parte de los asistentes.
La orquesta preparó una secuencia melódica que mantuviera una línea directa con la esencia y el significado del Año Nuevo Chino del Caballo de Fuego, la cual remite a la idea de libertad y avance hacia cambios positivos, como un tiempo para preparar transformaciones para mejorar el futuro.
«El Año Nuevo Chino es una de las expresiones culturales más antiguas y significativas en el mundo. No se trata únicamente del inicio de un nuevo calendario, sino de un momento de profunda reflexión colectiva y de proyección hacia el futuro. Es una festividad que concentra siglos de historia y valores comprometidos», subrayó el ministro Castillo.
«Esta es otra muestra del intercambio cultural entre El Salvador y China. La música no tiene fronteras, es un lenguaje que no necesita traducción, construye puentes que promueven el intercambio entre las naciones y crea lazos que acercan nuestros corazones», enfatizó el embajador Zhang. El evento cerró con un espectáculo de fuegos artificiales, reflejando el dinamismo y la energía positiva de un Año Nuevo Chino con un profundo significado orientado a los cambios positivos.






