Panchimalco es un pueblo lleno de tradición e historia, donde, además, se vive la fe con mucho fervor. Ayer, con una solemne misa, la acostumbrada procesión de la cruz de jiote y el festival de danza folclórica concluyó la celebración del Día de la Cruz, que se conmemora cada 3 de mayo en el país. Entre las actividades, que comenzaron desde el 1.º de mayo, hubo desfiles, arte, danza, juegos tradicionales y gastronomía local. También resaltó la hermandad y la fe católica en cada una de las cofradías con cruz, ubicadas en las salidas del pueblo, en los barrios San José, Concepción, El Calvario y San Esteban.
«Este día mostramos nuestra cultura y el significado del Día de la Cruz a visitantes nacionales y de otros países, como México, Colombia y Ecuador. En esencia es una gratitud y ofrenda para que haya lluvia y buenas cosechas», explicó Rogelio Alberto Vásquez, maestro del elenco folclórico de Panchimalco.
Con el Día de la Cruz, los panchos (panchimalquenses) celebran su segunda cofradía más importante: el VII Festival Internacional de Danza Folklórica Flores y Palmas 2026, que se desarrolla del 1.º al 10 de mayo, en el que destaca la tradición de las palmas adornadas.
Esta cofradía escaló al plano mundial en diciembre de 2025 cuando fue declarada patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Vásquez prevé que al festival asistan alrededor de 10,000 visitantes nacionales e internacionales con el fin de sumergirse en la cultura y las tradiciones de este pueblo de San Salvador Sur.
Como parte de las actividades, el sábado 9 de mayo habrá un desfile de modas inspirado en el paño pancho, una prenda textil tradicional de Panchimalco que se distingue por su profunda carga simbólica y técnica artesanal.

Se elabora con la técnica ancestral del telar de cintura, un símbolo clave de la identidad cultural de las panchas. Además de los artistas locales, destaca la participación de extranjeros como Cristian Guerrero, director de la Escuela de Danza Shayari, de Ibarra, Ecuador, quien afirmó que su delegación está compuesta por 14 personas y es el tercer año que llegan a Panchimalco.
«El objetivo siempre es transmitir nuestra parte cultural, posicionar el país por medio del arte de la danza. Estamos encantados con la gente, el recibimiento y el aprendizaje que nos deja al ver lo unidos que trabajan», sostuvo.

En la actividad cultural que se llevó a cabo ayer también destacó la delegación de 15 artistas de la compañía Raíces Quimbayas, de Colombia, quienes realizaron varias presentaciones con las que mostraron parte de la cultura de su país.
Pedro Ballesteros, representante del grupo, afirmó que su llegada a El Salvador ha sido una experiencia enriquecedora.
«La acogida del público y los salvadoreños ha sido especial, nos han hecho sentir como en casa. Panchimalco es un pueblo muy histórico, es la primera vez que venimos y notamos el calor humano; así como la gastronomía, que es muy deliciosa», dijo.
Mientras que el Grupo Magisterial de Tepatitlán, de Morelos, México, contó con la actuación especial de Lucía Mejía, embajadora del Mariachi y la Charrería 2025, de Jalisco.






