Romeo Galdámez hace una celebración a la vida, a la historia y al país con su nueva muestra artística, la primera que realiza en su etapa de jubilado y cuando cumple 50 años de haberse graduado como bachiller en Artes del Centro Nacional de Artes (Cenar).
Apasionado del collage, los ensambles, los relieves y más recientemente por las cajas con luces led, el artista expone 40 piezas, algunas de las cuales elaboró durante el encierro por las lluvias que hace unos días azotaron el país.
Hay obras en formato grande (hasta de 1.48 x 1.12 cm) y en formato pequeño (18 x 18 cm).
Dos series se entrelazan en su muestra: «Memoria y entorno» e «Iconoclasta confeso», las cuales combina con cuadros anteriores, incluyendo uno de su propia colección («@quí: Nuevas identidades, nuevo nosotros»), que ilustró la portada del Informe sobre Desarrollo Humano El Salvador del PNUD, en el 2005.
«Hay dos series, una de paisajes, donde están los volcanes, y la otra de fotos antiguas de San Salvador […] Cuando me dicen que exponga en Hyatt Centric San Salvador, pienso en el Centro Histórico y en este plano de modernidad del hotel. Las piezas pequeñas ya las tenía procesadas (ideadas), entonces, empecé con el collage con el San Salvador de antaño, apropiándome de fotos de Aníbal Salazar, son fotos de 1924, o sea, hace 100 años», indica para denotar que toda la exhibición es un cúmulo de ideas, sobre todo de «reminiscencia».
En 2010, Galdámez inició con su propuesta de crear arte alrededor de San Salvador antiguo. Ese año expuso unas piezas en el lobby del Teatro Poma, por lo que ahora dice que se trata de «una simbiosis» de su arte. «Siempre abordo los ciudadanos del mundo, la globalidad, la reminiscencia», señala.
Para esta exposición se propuso mostrar algo nuevo y así surgieron cuatro piezas en relieve: «Venía ya trabajando una estructura de estas piezas con relieve y eso justamente es lo que siempre he tenido en el imaginario desde que salí del Cenar, y con esta exposición, que tenía que exponer algo nuevo, surgieron estas cuatro piezas que son como las estrellas», dice en alusión a la serie «Iconoclasta confeso».
Alquimista de imágenes
Debido a la mezcla de técnicas, elementos y tecnología que usa en su obra, Galdámez se define como «alquimista, pero con imágenes».
En un solo cuadro, por ejemplo, es posible apreciar un fragmento de madera de un mueble antiguo que se funde con el marco de la obra, mientras decenas de letras (en relieve) brotan y caen desde una caja de vidrio y madera y todo el fondo contiene imágenes intervenidas del Palacio Tecleño de la Cultura y las Artes.
Comparte que cuando mostró esta obra por primera vez, las letras escapaban más allá del cuadro hasta caer sobre un cubo de madera que él mismo fabricó.
En otras piezas, sobre todo con las imágenes de San Salvador antiguo, el artista ha optado por colocar medallas religiosas, las que por tradición utilizan los católicos para pedir favores al cielo. También hay monedas de un centavo, tres centavos y 25 centavos de colón.
En toda la exposición solo hay una pieza con luz led y técnica «backlight». Se llama «Iconografías unidas, movimiento en el tiempo», donde destaca la figura de «La joven de la perla», obra original de Johannes Vermeer, de 1665.
Galdámez retoma con frecuencia imágenes icónicas dentro su obra y pueden verse en diferentes piezas de su actual muestra «@quí: Territorios de la memoria».
La exposición está abierta al público hasta el 25 de agosto en el tercer nivel del hotel Hyatt Centric San Salvador, ubicado en la Plaza Soho, en Ciudad Merliot, La Libertad.

TRAYECTORIA
Romeo Galdámez nació en Cinquera, Cabañas, en 1956. Se graduó en Artes Plásticas en la Universidad Federal do Rio Grande do Sul, en Porto Alegre, Brasil.
Ha exhibido su obra de forma individual en más de 30 ocasiones en Brasil, El Salvador, Uruguay, Canadá, Estados Unidos y México.
De forma colectiva ha participado en más de 300 exposiciones en Latinoamérica, Canadá, Europa, Japón, Estados Unidos, Corea del Sur y Australia.






