En el distrito de Juayúa, en Sonsonate Norte, uno de los destinos más emblemáticos de la Ruta de las Flores, las calles se transformaron este Viernes Santo en un escenario vibrante donde la fe, el arte y la tradición se entrelazan para ofrecer una experiencia única tanto a feligreses como a turistas.
Desde tempranas horas, familias enteras, grupos comunitarios y visitantes comenzaron la elaboración de las tradicionales alfombras, confeccionadas con aserrín teñido, flores naturales, frutas y otros materiales que reflejan creatividad y devoción. Cada diseño, cuidadosamente elaborado, representa pasajes bíblicos y símbolos religiosos que forman parte del recorrido de las procesiones.

El ambiente en Juayúa estuvo marcado por el colorido de estas expresiones artísticas, así como por el aroma del incienso y las flores, mientras el sonido solemne de las marchas procesionales acompañaba el paso de las imágenes religiosas.
Las procesiones del vía Crucis recorrieron las principales calles del distrito, congregando a cientos de personas que participaron con respeto y fervor. En la noche será el Santo Entierro.
Esta manifestación religiosa no solo es una muestra de fe, sino también un importante atractivo turístico que dinamiza la economía local. Comerciantes, emprendedores y restaurantes aprovecharon la afluencia de visitantes, quienes además de participar en las actividades religiosas, disfrutaron de la gastronomía y el clima fresco característico de la zona.






