El Barcelona salió vivo de San Mamés, al igualar a cero contra el Athletic de Bilbao, que con esto llegó a 16 partidos sin perder en su estadio, en el cierre de la jornada 27 de la Liga Española.
Sin embargo, este partido trajo varios daños colaterales al equipo catalán, primero al dejar ir la oportunidad de recortar distancia con el Real Madrid, que el sábado empató a dos con el Valencia.

Los blancos se mantendrán como lideres del torneo, con 66 puntos. Seguidos por el Guirona, con 59 unidades, luego de caer 1-0 con el Mallorca. Los catalanes se quedarán terceros con 58 y el Atlético, cuarto con 55.
Pero el golpe más duro que recibió el Barca fue que dos de sus centrocampistas con más peso específico de la plantilla, Frenkie de Jong y Pedri, tuvieron que abandonar el campo por sendas lesiones.
El holandés tras un mal apoyo en un salto, que le hizo doblarse el tobillo derecho. No será hasta que le hagan las pruebas que se pueda dar un diagnóstico y pronóstico más certero, pero las primeras valoraciones apuntaban a un esguince de grado dos, que le podría suponer un mes en el dique seco. Además, es el mismo tobillo que ya se lesionó esta misma temporada y que le obligó a estar fuera de los terrenos de juego cuatro semanas.
El caso de Pedri preocupa todavía más si cabe al tratarse de una lesión muscular que se hizo él solo. El rostro de abatimiento del volante, cuando abandonaba el campo, reflejaba claramente la preocupación del jugador.
La presencia de los dos jugadores de cara al partido de vuelta de los octavos de la Champions ante el Nápoles, del 12 de marzo.






