Felipe Amaya celebró el título de Firpo como primerizo: no está todavía en el ocaso de su carrera, pero ya es un portero veterano del fútbol, y celebraciones de copas en su carrera han sido escasas. Cuando daba sus primeros pasos en Primera estuvo en las filas de Vista Hermosa campeón a finales de 2005.
«Es el primer título que juego, es el primero que se da la oportunidad de jugar y gracias a Dios lo llevamos», dijo el portero taurino extasiado de felicidad tras ser uno de los héroes de la final para los usulutecos.
Amaya, aparte de que mantuvo si portería en cero, atajó el penalti inicial a Mario Jacobo y eso terminó pasando factura al Alianza que vio como Mauricio Cerritos completó la tanda de penaltis y sin ningún fallo de Firpo para ganar 4-5.
«Desde que llegamos a Firpo este era el objetivo y nos lo llevamos gracias a Dios. Tiene un sabor inolvidable el poder disfrutarlo con mi familia. Estábamos convencidos que íbamos a ser campeones», declaró.
El veterano portero fue verdugo de los toros en el torneo anterior al eliminarlos en cuartos de final con la casaca del Fuerte San Francisco, y eso le valió para llegar al corral donde ahora es figura.
Amaya estuvo retirado del fútbol hace un par de años, pero volvió ascendió con Dragón y después ha sido protagonista en Primera.






