El Firpo y su hinchada todavía vive la resaca de la fiesta de la noche de sábado que se prolongó hasta este domingo tras la consecución de su corona 11, pero el presidente de los taurino, Rony Hernández, ya piensa en el próximo torneo.
«Primeramente Dios, este proyecto se lo encomendamos a Dios. Vamos a seguir de las manos de Dios confiando en que Él nos siga dando la dirección y la responsabilidad para poder ir logrando más objetivos», dijo el mandatario pampero, sobre si esto marca el punto de partida para una nueva era en el conjunto usuluteco.
Los toros venían de 12 años lejos del podio en los que sumaron frustraciones e incluso descensos por lo que el sábado dejaron Usulután solo y se volcaron en apoyo copando el estadio «Mágico» González, algo que Hernández agradece.

«Pesó la afición y estamos agradecidos porque se volcaron al Mágico González y ha sido una fiesta que la han disfrutado, con nervios y todo, pero Dios nos dio la victoria», celebró.
La fiesta taurina, no obstante, no se extenderá en demasía pues según el Hernández, aunque habrá muy pocos cambios, pronto se organizarán para el inicio de pretemporada para el próximo torneo.
«Casi toda la plantilla se mantiene, no hay ningún problema. Casi todos tienen contrato», declaró Hernández quien, sin embargo, afirmó que tiene que reunirse con el profesor Marvin Solano para ver que recomienda y que sugiere.






