Todo y la locura, y el éxtasis que se vivía sobre el césped y en las butacas del estadio Jorge «Mágico» González por la conquista de la corona, Bryan Landaverde, volante de Firpo, no olvidó a uno de los suyos que ya no está en el plano terrenal: Éder Renderos.
«Esta celebración va hasta mi tío, hasta el cielo. Lo extraño mucho y este título es para él», dijo Landaverde tras conquistar la corona con Firpo, equipo en el que también jugó Renderos.

Éder, quien falleció en agosto del año pasado debido a complicaciones de salud, durante su paso por la primera división, entre otros clubes, jugó en la UES y también vistió la camisa de los en la misma posición que ahora juega Bryan Landaverde.
«Le prometí a mi tío que primero Dios iba a ganar un título y era para él. Él pasó un tiempo con Firpo incluso jugué en contra de él. Él ha de estar muy orgulloso de esto y se lo mando hasta el cielo» concluyó.
Landaverde no es la primera vez que gana un título en primera división, lo hizo también con FAS y estuvo a punto de salir campeón con el Municipal Limeño, pero es la primera vez que conquista la corona desde que su tío murió.






