El taekwondo se sirvió un póquer y fue de oro. La armada cuscatleca sacó sus destrezas marciales y a patada limpia se subió cuatro veces a lo más alto del podio para hacer que el himno nacional se cantara todo pulmón con orgullo en el Gimnasio 7 de Diciembre que le abrió las puertas a la primera jornada de taekwondo de los Juegos Centroamericanos Guatemala 2025.
Los taekwondoistas Omar Benavides, Celeste Guzmán, Marjorie Larreynaga y Alisson Motano fueron los que cerraron la noche en una jornada gloriosa para El Salvador que vio crecer el medallero de los Juegos Centroamericanos.

Fue Benavides el primero en festejar el metal dorado. El taekwondoista de -74 kilogramos trazó la ruta para brindar finalmente con el oro derrotando en semifinales 2-0 al nicaragüense Josué Chávez, 7-0 en el primer round y 7-2 en el segundo para no dejar mayores dudas.
Ya en la batalla final por la medalla de oro historia fue otra aunque siempre acabó dulce para Benavides que festejó con una amplia sonrisa y paseando la bandera de El Salvador para recibir los vítores y aplausos de los salvadoreños congregados en el Gimnasio 7 de Diciembre.

No le fue fácil al taekwondoista cuscatleco, tuvo frente a él, al chapín Francisco Palacios que no solo le ofreció una ardua pelea sobre el tatami sino que «empujado» por su público, a grito de ¡Guate! ¡Guate!, peleó hasta el último segundo.
De hecho fue el guatemalteco quien puntuó primero, pero al termino de los dos minutos de pelea acabaron 7-7 y los jueces le dieron el primer round al salvadoreño. En el segundo asalto Benavides consiguió imponerse 8-6, pero acabó pidiendo la hora.
Luego entró a batalla Celeste Guzmán en la categoría -49 kilogramos y su camino al oro comenzó cuesta arriba: cayó en el primer round 0-2, se levantó milagrosamente en el segundo 3-2 y en el desempate acabó ganando el tercero 2-0, para celebrar la victoria en las papeletas globales 2-1 sobre la guatemalteca Nicolle Way.

Su celebración, aparte de la rutinaria vuelta olímpica con la bandera por el tatami, incluyo postrarse de rodillas y persignarse en señal de agradecimiento por el triunfo.
Menos sufrido fue el oro de Marjorie Larreynaga. La salvadoreña que compite en -46 kilogramos dio muestras de superioridad de entrada sobre la nicaragüense Ludwika Vega a quien derrotó 2-0. Larreynaga ganó el primer round 17-9 y después encontró más resistencia, pero igual ganó 18-9. En su celebración dibujó corazones para el apoyo que le llegó desde las gradas y butacas.
El póquer, sin embargo, aún esperaba y esa responsabilidad recayó en los puños, y principalmente las patadas de Alisson Montano que sin exigirse en demasía terminó apartando del privilegio del oro a la panameña Mariaceleste Morales en los -62 kilogramos. Le ganó 2-0, con parciales de 7-4 y 8-2 los round que disputaron.
Antes que llegaran los oros Danilo Guevara en la categoría -58 kilogramos y Kevin Landon en -68 kilos habían cosechado bronce al perder sus peleas en semifinales.
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El ajedrez salvadoreño también movió con precisión quirúrgica sus piezas y terminó bañando de oro y plata su tablero. La cosecha empezó con un oro de la ajedrecista Angie García que se quedó con el metal preciado en el tablero 1 de la modalidad convencional.
La imitó Andrea Ortez al quedarse con la medalla de oro en el tablero 2 siempre de la modalidad convencional.
Y el tercer oro llegó en colectivo. Alejandra Zavala, Andrea Ortez, Angie García, Celina Palacios y Marielos Vásquez se vistieron de oro en modalidad convencional por equipos.
Marielos Vásquez también se ciñó un plata. La obtuvo en el tablero 4 de la modalidad convencional.
Finalmente el póquer de oro en el deporte ciencia fue obra del ajedrecista Carlos Morales, que celebró la presea dorada en el tablero 1 de la modalidad convencional.
Entrada la noche Erick Guevara, añadió al medallero la plata en el tablero 5 de la modalidad convencional y Santiago Guevara, se quedó con la medalla de bronce en el tablero 2 de la modalidad convencional.
¡VICTORIA, VICTORIA!
La fuerza de El Salvador para sostener el peso del medallero también descansó sobre los hombros y musculatura del levantamiento de pesas. La halterofilia salvadoreña cosechó oros y bronces en el segundo día de competencias de esta modalidad que se celebra en el departamento de Totonicapán, noreste de Guatemala.

La tarde la alegró la pesista Victoria Grenni, que se colgó la medalla de plata al levantar 80 kilos en arranque de la categoría 58 kilogramos.
Pero la fiesta estaba lejos de terminar y sería Grenni quien se recetaría dos victorias más. La atleta cuscatleca levantó 99 kilos para hacerse con medalla de oro en envión categoría 58 kilogramos y poner a sonar el himno de El Salvador. Y luego la sumatoria de arranque y envión (80+99) le permitió llegar a 179 kilogramos para acceder a su segundo oro en Juegos Centroamericanos.
Mientras tanto, Ramón Cruz, levantó 162 kilos y celebró la medalla de plata en envión categoría 79 kilogramos , y un bronce al conseguir un sumatoria de 284 kilos (arranque + envión).
También el pesista José Méndez en la categoría 71 kilogramos subió en dos ocasiones al podio, pero él para recoger dos bronces.
Ganó la presea bronceada al levantar 156 kilos en envión y logró sumar 280 kilos (arranque + envión) para colgarse el segundo bronce en total de la categoría 71 kilogramos.






