Hijo de un bombero, Brandon Ramírez acudió puntual a la cita y salvó los muebles. El joven extremo de FESA apareció provincial y anotó un gol cuando un 1-1 ante Jamaica quemaba las ilusiones de la sub-17 de El Salvador de asistir al Mundial de Qatar.
El tanto que cruzó la línea de meta en cámara lenta llegó a falta de 10 minutos y sirvió para que la Azulita se citara con la historia y ahora prepara la ruta para llegar preparados a la Copa del Mundo.
Brandon afirma que ese momento del gol quedará en su mente para la posteridad y que le ha sacado del anonimato.
«Ese momento del gol no se me va olvidar, es algo que me va a marcar de por vida. Cuando sea mayor me voy a acordar cuando esa pelota entró, cruzó la línea y la sacó el defensor, pero ya había cruzado», declara todavía con la emoción a flor de piel.
Fue el tanto que significó el 2-1 y que valió para un boleto mundialista, que hoy no solo pone orgullosa a su familia sino a todo un país.
«Gracias a Dios que pudimos dar esa alegría a El Salvador de poder clasificar a un Mundial. Mi gol va a quedar en la historia» celebra.
Brandon, becario de FESA, juega para el Turín y ahora cree que su sueño de ser futbolista que tuvo desde niño está más cerca y que tiene la capacidad de lograrlo.
Su anhelo, asegura, es sacar adelante a su familia y para ello ve el fútbol como opción, aunque también se prepara académicamente y le gustan los idiomas.
Respecto a Qatar el joven futbolista aboga por una mejor preparación. «La preparación tiene que ser mucho mejor que la que tuvimos en el premundial, porque vamos a una Copa del Mundo y vamos a encontrar rivales mucho más fuertes que Jamaica», dijo






