Juan Carlos Serrano asume con sobriedad su reciente cita con la historia. El míster nacional que se consagró hace una semana tras conquistar el boleto al Mundial de Qatar con los chicos de la sub-17, afirma que se siente más contento de la hazaña por los niños, aunque reconoce también que es un titánico esfuerzo del cuerpo técnico y que le ha costado largas horas de desvelo. Ahora, con meses por delante para seguir puliendo a los chicos, el estratega cuscatleco ve a Sudamérica como destino para los campamentos de preparatorios.
¿Cómo está viviendo la clasificación al Mundial de Qatar?
He estado un poco mal de salud, pero gracias a Dios ya estoy un poco mejor, y contento, contento más que todo por los niños, porque es algo que ellos se creyeron y al final todo el esfuerzo del cuerpo técnico, las horas, los días sin dormir y la planificación al final tuvo un buen desenlace al clasificar al Mundial.
¿Cómo ha sido el trabajo con esta selección?
Siempre es difícil porque la selección no es para formar, en la selección los tenés poco tiempo. Teníamos poco tiempo nosotros y el comité (de regularización), gracias a Dios nos ayudó desde que iniciaron, pero lo que nosotros logramos fue optimizar el tiempo que teníamos para poder trabajar. Tenía un plan de trabajo el cual era primero tener las personas que yo consideraba, que podían aportar humana y profesionalmente para este proyecto. Y creo que, gracias a Dios, eran personas muy capaces, muy dedicadas y con conocimientos que vinieron a aportar. Al final esa fue una de las claves que para mí, obviamente, logró que se pudiera culminar con esa clasificación. Cuando yo le pedí al comité lo que necesitaba ellos inmediatamente me dijeron que sí. Yo necesitaba un videoanalista porque era importante hacer un videoanálisis propio de cada entrenamiento para ver como iba evolucionando el trabajo nuestro, análisis de los rivales. Ver las fases del juego, de la construcción, del funcionamiento del equipo. José Martínez es el encargado del área física, pero también aportaba algunos aspectos tácticos. Parte del plan también tenía que ver con lo físico, las fases del juego y luego la parte mental como los convences en poco tiempo que tenés. Jamaica tenía 22 partidos internacionales, comenzó a trabajar desde mayo. Nosotros teníamos una selección con menos tiempo, pero los dos meses y algo que tuvimos, básicamente, fue sin dormir para mí, fue dedicarle el amor y la pasión por tratar de hacer bien las cosas.
¿Estuvo dos meses sin dormir?
Básicamente no dormís, porque estás enfocado en lo que estás haciendo y para mi era pensar en cómo descifrar, cómo hacés, cómo construir.
Se despertaba a medianoche.
A pensar en cómo armar un equipo para poder competir, cómo armar un rompecabezas con las piezas indicadas para poder competir, eso es lo complicado. Dormía pocas horas y otros días no podía dormir por lo mismo de estar dedicado a tratar la manera de buscar lo adecuado para poder dar las herramientas a ellos para poder competir.
¿El sábado tras lograr la clasificación pudo dormir?
No, tampoco. Cómo iba a poder dormir, primero porque estaba enfermo y después de una alegría (era) de agradecer a Dios, a las oraciones de mi mamá y a las personas que confían en ti y tratan de motivarte.
¿Obviamente que se sacudió la presión? ¿Había presión fuerte?
Realmente no. Siempre vas a sentir presión, es normal que sientas presión, pero cuando sos honesto con tu trabajo, sos responsable y comprometido, si las cosas no te salen bien te vas a sentir tranquilo porque diste lo mejor. A veces no te van a salir las cosas, pero todos estábamos en la misma línea como cuerpo técnico. Éramos uno y fue una de las claves para sentirte fortalecido y sentirnos convencidos que podíamos lograr ese objetivo que era difícil, pero no imposible.
¿Desde cuándo viene trabajando con este equipo? ¿Ya tiene recorrido?
No, no, no. Hay niños que sí ya tenían partidos internacionales y hay unos que eran nuevos. Por ejemplo, el portero Peter Cornejo era nuevo, debutó con nosotros. Llegó hace tres meses a trabajar con nosotros; José Guatemala estuvo enfermo, tuvo una operación y lo esperamos; Émerson Guardado, el central que juega en Alacranes, vino en diciembre; Jefferson Perla que es categoría 2009 ya había tenido algunos partidos internacionales; Andrew Reyes también había jugado algunos partidos internacionales; Azyk Gómez fue hacerse una prueba a México, porque México también lo pretendía. Rafa Inojosa ya tenía tres o cuatro partidos con nosotros, a Brandon Ramírez y Steven Espinoza los tenemos desde diciembre también. Luis Tobar también es nuevo y hay otros más.
Este logro lo mete a la historia mundialista de técnicos nacionales. ¿Considera que es un premio justo al tiempo que se ha dedicado a la formación de talentos?
No sé si es el premio justo. Lo que te puedo decir es que siempre me he dedicado mucho a trabajar con jóvenes. Hay muchos que están jugando en primera división que han estado mucho tiempo conmigo en la formación: Émerson Mauricio es uno, Isaac Esquivel es otro y hay mucho jugador en la primera que estuvieron mucho tiempo conmigo. A Harold Osorio lo llevé a Alianza y después yo lo invité a selección. Para mí, ayudar a un joven a tener una posibilidad es lo que me llena y creo que ahora esos niños van a tener una posibilidad importante también para ser mejores profesionales en todo aspecto. En poco tiempo hemos tratado de inculcarles que este es el inicio de muchas cosas buenas para ellos, pero que nunca pierdan el rumbo, que mantengan siempre los pies en la tierra.
¿Ve futuros jugadores profesionales dentro de este grupo?
Es difícil decirlo a estas edades, ellos terminan su formación a los 21 años. Hay jugadores que ahora van madurando antes que otros y probablemente los que consideras que no en estos momentos son los que al final terminan bien y los que vos consideras que van a ser las promesas no. Es difícil poder acertar. Lo que sí te puedo decir es que hay niños con muchas ganas, con muchos sueños y ojalá eso les siga dando la fuerza para poder seguir trabajando.
Ahora está la euforia de la clasificación al Mundial, pero se viene la participación ¿Cuál es el camino que van a seguir en la preparación?
Estamos trabajando en la planificación de eso, de hecho antes del premundial ya había adelantado con eso. Hay que trabajar y maximizar los tiempos que tengamos con ellos para poder mejorar áreas individuales y colectivas, y son importantes los campamentos internacionales.
¿Cuántos campamentos ha pedido para este proceso?
Por lo menos hay dos, ojalá puedan ser más. No tengo las fechas, pero sí tengo una idea de cuándo tienen que ser, cuándo el primero y cuándo el último antes de irnos al Mundial en noviembre.
¿En qué tipo de rivales está pensando?
Ahora estamos evaluando Suramérica. Suramérica nos viene muy bien. Luego estamos evaluando rivales que tenemos que pedir y que tienen que ir dentro de la planificación que estamos haciendo. Ya tenemos algo adelantado y solo tenemos que ajustar un par de cosas.
A veces es mejor perder con grandes. ¿A qué rivales de Sudamérica le gustaría enfrentar?
Claro. En este momento no es importante ganar. Si bien es cierto nunca querés perder, pero ese crecimiento te lo da jugar contra mejores rivales, equipos de mayor magnitud, mayor estructura. Hacer campamentos en Argentina, en Colombia, eso por la intensidad y por todo lo que pasa en Sudamérica sería extraordinario.
¿A qué equipos le han echado el ojo?
Estoy trabajando en eso. Te adelanto que es Sudamérica, rivales de Sudamérica, equipos o selecciones.






