Cada 25 de noviembre, gracias a una declaración de la Organización de Naciones Unidas (ONU), se celebra el El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, y en El Salvador no es la excepción, es un acontecimiento que las integrantes de la selección nacional de fútbol femenina, Brenda Cerén Jackeline Velásquez y Vasthy Delgado comparten y agradecen.

Las tres seleccionadas nacionales coinciden en no haber sufrido ningún tipo de agresión física dentro o fuera de la cancha, pero sí de tipo verbal, como el reclamo del por qué eligieron el fútbol y no otro deporte «apto para mujeres», lo cual en su momento les resultó chocante, pero que superaron con éxito.

Foto: Edison González / Diario El Salvador

«Creo que es un avance significativo para nosotras, estamos poniéndonos cada vez más en el mapa como mujeres y esto es muy importante, agradecemos a todas esas organizaciones que nos están dando la importancia y el valor que merecemos en la sociedad y debemos aprovechar esos espacios que se nos están abriendo. En mi caso como futbolista trato de ser un buen ejemplo para las nuevas generaciones», dijo Cerén, una de las líderes en el combinado nacional que se alista para empezar la eliminatoria mundialista el próximo 2 de diciembre.

La delantera agregó que como en todos lados, el tema de jugar fútbol es un tanto difícil, de hecho, antes en el país no había una liga femenina como tal, pese a todas esas carencias que tenían nunca dejó de seguir hacia adelante y hoy está mejor jugando en el Atlas, club de la liga femenil, de México, donde hay un trato más profesional.

Foto: Edison González / Diario El Salvador

«A mí también me tocó comenzar a jugar este deporte con un ambiente en contra, de parte de mi familia (padre y hermanos) nunca hubo cuestionamiento alguno del por qué jugaba fútbol y no otro deporte, pero sí de otras personas y ambientes diferentes, pero acá ha sido importante la actitud que siempre he mostrado y de seguir adelante superando esos obstáculos», reiteró Cerén.

Detalló que ha tenido una fortaleza mental importante para mirar y seguir adelante con lo que se propone. «Siempre he dicho que no soy lo que la gente dice que soy, sino lo que Dios dice que soy y esta es mi identidad y lo que me ha permitido caminar siempre hacia adelante».

La jugadora del Atlas de la liga femenil azteca, dijo que el tema de la violencia contra la mujer cada vez se va superando y las condiciones mejoran, en este sentido mencionó que respecto a su estancia en México, su experiencia ha sido muy bonita con la afición, con el club y desde su llegada a este país se ha sentido en casa, y hasta el momento no ha sufrido ningún tipo de violencia física ni verbal.

Foto: Edison González / Diario El Salvador



«Pienso que Dios ordena las cosas de manera adecuada, cuando él decide abrir una puerta no hay nadie que la pueda cerrar. En mi caso creo eso sucedió, se me dio la oportunidad de salir a México en un momento cuando era bien difícil figurar en la liga mexicana, fui de las primeras y creo que hasta aquí he cumplido, sí se puede llegar lejos, no importando todos los obstáculos que sobre este tema hemos tenido que superar», reitero Cerén.

Dirigiéndose a la mujer salvadoreña, mencionó que no importa si los demás piensan que ellas no son capaces de lograr algo importante, que si tienen sueños por los cuales luchar, que primero los pongan en manos de Dios y si es su voluntad lo van a cumplir.

«Quiero decirles a las mujeres salvadoreñas que sean fuertes, valientes, resilientes y que somos muy importantes en el mundo, he tenido un gran ejemplo en mi madre (Delmy Marlene Delgado de Cerén), a quien admiro y respeto mucho, es mi inspiración», insistió la seleccionada nacional, quien su misma progenitora fue su entrenadora en el fútbol amateur.

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Ayuda y motivación

Por su parte, Jackeline Velásquez, jugadora de Universidad Católica, de la primera división de Ecuador, dijo compartir y agradecer el espíritu que contiene esta declaración de la no violencia contra la mujer y las niñas, porque persigue ayudar y motivarles a superar todo tipo de agresión y discriminación.

«La verdad está muy bien que se haga ver y sentir que eso no está bien que suceda en nuestra sociedad, y claramente dar esa ayuda y motivación que requieren las personas que han sufrido este tipo de discriminación y agresión. En nuestro caso que estamos en el fútbol hemos recibido ese apoyo», indicó.

Añadió que si bien ella nunca recibó hasta hoy ningún tipo de agresión física, si ha sentido discriminación en sus inicios en el fútbol, pues ha sido todo un proceso para estar donde actualmente se encuentra.

«En una sociedad como la nuestra, es bien difícil que en algún momento no se nos haya cuestionado el por qué nos involucramos en este deporte, en mi caso lo tomé como un motivo de superación y pese a todo hemos crecido en el ámbito del fútbol y a estas alturas eso ya no me afecta en nada», dijo Velásquez.

En lo personal, dijo que el salir a jugar fuera del país ha sido un proceso muy importante en lo psicológico y emocional, que además le ha permitido madurar y superar cualquier tipo de discriminación fuera del país.

«En Ecuador me han brindado un apoyo extraordinario y la afición igual, disfruta mucho el fútbol femenino y el conocer otra cultura le hace crecer a uno en cuanto a madurez, principios que considero muy básicos en toda mujer», sostuvo Velásquez.

Finalmente, la también seleccionada nacional, Vasthy Delgado, dijo que estando una vez en Panamá escuchó hablar sobre este tema y le pareció muy interesante.

«Me alegro que Naciones Unidas haya hecho en su momento esta declaración, porque esto ayuda a que haya más apoyo y es importante que se destaquen las virtudes y valores de nosotras las mujeres como parte fundamental de toda sociedad».

Considera que dicha declaración es un paso y a la vez una herramienta importante, para poder eliminar todo tipo de agresión física y verbal en contra de las mujeres.

«Yo nací en Virgina, Estados Unidos y he podido, desde hace algún tiempo, viajar a El Salvador para visitar a mi familia, tanto en Morazán como en Usulután, de donde son originarios mis padres, quienes siempre me han apoyado en la práctica del fútbol, ellos nunca me dijeron que lo cambiara por otro deporte», dijo.

En su caso, explicó, que quizás el haberse formado en un país con una mentalidad más abierta y multicultural, le permitió no sufrir estereotipos de ningún tipo cuando inició a practicar el fútbol, y a estas alturas mucho menos.

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