Parece claro que el flamante técnico del Real Madrid, Álvaro Arbeloa, cree que el éxito con el club más laureado de Europa, con 15 títulos de Champions en su haber, pasa por una cuidadosa gestión de los egos del equipo.
Los blancos reciben el martes al Mónaco en la Liga de Campeones con la intención de consolidar su puesto entre los ocho primeros de la fase de liguilla y dejar atrás un periodo turbulento.

La derrota en la Supercopa de España ante el FC Barcelona en el último partido de Xabi Alonso al mando y la humillante caída en el debut copero de Arbeloa el miércoles contra un equipo de segunda división sacudieron al club, cuya afición expresó su malestar el sábado al pitar a algunos de sus jugadores.
El Madrid venció 2-0 al Levante en LaLiga, pero hubo una inmensa muestra de disconformidad, con Vinícius y Jude Bellingham especialmente en el punto de mira.

La caída de Alonso, predecesor de Arbeloa, empezó con la sustitución del brasileño cuando el equipo ya rozaba la victoria ante el Barça en octubre. El atacante reaccionó con ira frente a la decisión de su antiguo entrenador.
Además, el técnico español enojó a Fede Valverde al alinearlo fuera de su posición de centrocampista y rotó a Bellingham hasta que la presión del vestuario se impuso.
Alonso devolvió a Vinícius y Bellingham a su condición de estrellas casi intocables, pero los resultados no acompañaron y, finalmente, el entrenador vasco fue destituido.
Cambio de enfoque
En cambio, el enfoque de Arbeloa pasa por brindar a los jugadores con más talento del equipo el tipo de afecto que mostraron Carlo Ancelotti y Zinedine Zidane durante sus exitosas etapas en la Casa Blanca.
Aunque Vinícius tuvo problemas en la eliminación copera ante el Albacete, Arbeloa ensalzó al delantero, hasta un grado casi absurdo dadas las circunstancias.
«Ha tenido la predisposición de ayudar al equipo y de echárselo a la espalda, desbordar y no esconderse nunca», dijo Arbeloa.
Luego, insistió en los logros previos de Vini tras ser pitado contra el Levante, subrayando que el camino a seguir consistía en jugar más con el brasileño.
«Pediré a sus compañeros que le busquen más, que le den el balón lo máximo posible», precisó el DT.
También elogió a Bellingham, que estuvo flojo contra el Barça en la Supercopa y solo ha marcado una vez en sus últimos 11 partidos: «De cerca es aún mejor que lo que uno ve en la tele. Es un chaval y tiene experiencia, madurez y liderazgo».
«Es uno de los líderes, igual que Mbappé, Vini y Valverde. Son jugadores que están llamados a hacer grandes cosas en el Real Madrid», añadió.
«Son los jugadores a los que cuando las cosas van mal hay que buscar continuamente. Intentaré trabajar con ellos para sacar su mejor versión», profundizó.






