Tuvieron que pasar 16 años para dos de las aficiones más grandes del fútbol salvadoreño se volvieran a encontrar en un estadio para que sus equipos disputen la corona. FAS y Águila juegan este sábado por su copa 20 y 18, respectivamente, pero desde más temprano los hinchas han dado vida al balompié cuscatleco.
Marchas desde diferentes zonas aledañas al estadio Mágico González fueron los puntos de reunión para llegar en caravana al estadio, acmpañados con pólvora sus intrumentos y un asfixiante calor que predonima en los últimos días en El Salvador.
Banderas, pintacaritas, camisetas con vivos azulgranas y negronaranja se han apoderado de la capital salvadoreña, porque dos grandes rivales, los que disputan el denominado clásico nacional, se han citado para batallar por 90 minutos en busca de la gloria. Si la hora y media de partido no les alcanza, el tiempo extra está garantizado, pero también hay un bono de tiros de penalti, que desde ya se palpitan como infartantes, en caso de que se tenga que definir de esa manera al campeón.
Desde diferentes zonas del país han llegado los aficionados que en sus venas les corre la sangre blaugrana y narana con negro. Algunos tuvieron que hacer viajes más largos, pero con la confianza que después estarán celebrando a lo grande, el cierre de campaña futbolística con la que se ilusionaron desde que comenzó el torneo Clausura 2026.
Lo único seguro es que Santa Ana o San Miguel estará de fiesta esta noche y hasta altas horas de la madrugada. Con ansias han esperado este momento y la corona es el gran premio que esperan para seguir haciendo más grande la historia de dos equipos que cuentan con largo recorrido en el balompié cuscatleco.














