La Copa del Mundo (11 de junio-19 de julio) cerrará un círculo para la liga norteamericana (MLS), el gran legado del primer Mundial de Estados Unidos en 1994.

Aquella competición de diez equipos pioneros, jugando en estadios prestados, arranca su temporada 31 con una treintena de franquicias y miles de millones de dólares invertidos en canchas e instalaciones de primer nivel, que recibirán a las mejores selecciones en la cita máxima del balompié.

Considerada la liga de más rápido crecimiento en Norteamérica, más de 11 millones de espectadores asistieron el año pasado a la temporada de consagración del Inter de Messi.

El astro argentino, que en 2023 encontró al equipo en el pozo de la liga, estrenará la estrella de campeón el sábado en un escenario rebosante de glamur e historia, el Memorial Coliseum de Los Ángeles.

Sede de una tercera inauguración olímpica en 2028, este recinto para 70.000 aficionados albergará el primer cara a cara en la liga entre Messi y el surcoreano Son Heung-min, otra figura global de la MLS al frente del Los Angeles FC (LAFC).

«Trasladar un partido de tal magnitud a un recinto tan emblemático refleja el momento que estamos viviendo», señaló el comisionado de la MLS, Don Garber. «Esperamos que sea el fin de semana inaugural con mayor afluencia de público en la historia de la liga».

Nuevas caras en año de Mundial

La última vez que Messi visitó al LAFC en el torneo doméstico las gradas estuvieron repletas de celebridades como Leonardo Di Caprio, Liam Gallagher, LeBron James o el príncipe Enrique.

Sobre el césped, la MLS también dará la bienvenida a nuevas estrellas en la primera de las 34 jornadas de fase regular.

Casi a última hora se sumó el veterano capitán colombiano James Rodríguez, con el Minnesota United como insospechado destino y un contrato fugaz de rodaje para el Mundial.

La MLS, que quiere desterrar la imagen de torneo de retiro, luce con más orgullo la atracción de figuras menores de 30 años, como el ariete alemán Timo Werner, sorprendente fichaje del modesto San Jose Earthquakes.

El calendario de la temporada se verá impactado por la Copa del Mundo que organizan conjuntamente Estados Unidos, Canadá, también parte de la MLS con tres franquicias, y México.

La competición se detendrá durante siete semanas, entre el 25 de mayo y el 16 de julio, en las que siete de sus estadios hospedarán partidos del Mundial y grandes selecciones se concentrarán en sus instalaciones.

La primera Copa del Mundo con 48 equipos es el punto culminante de la sucesión de eventos asignados a Estados Unidos, como la Copa América de 2024 y el Mundial de Clubes de 2025, en el mayor esfuerzo por popularizar el «soccer» en el ultracompetitivo mercado norteamericano.

La MLS, que logró su propio hito seduciendo a Messi, quiere también capitalizar su presencia en el «centro del universo futbolístico», en palabras del comisionado Garber.

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