La carrera del mejor jugador de la historia de El Salvador, Jorge «Mágico» González, revive para ser experimentada por los salvadoreños en un espacio mágico creado especialmente para darle homenaje a un fenómeno con el balón que maravilló al mundo del fútbol en su época dorada.

Una de las mentes responsables detrás de este espacio mágico creado en el estadio que lleva su nombre es Germán Hernández, el coordinador del museo, que contó a Diario El Salvador sobre la historia que hay detrás de este recorrido que ha inmortalizado al jugador más grande del país.
«La idea de crear un museo monográfico para el mejor jugador de la historia de El Salvador ha nacido por el amor que le tenemos al deporte las personalidades del INDES que estuvieron detrás de la creación de este museo», dijo Germán.

Más que trabajadores a disposición del deporte salvadoreño, Germán, como quienes realizaron esfuerzos para hacer posible este museo, dijo que su admiración al Mágico los motivó como aficionados. «Le hemos puesto mucho empeño, mucho amor para recopilar la mejor información fidedigna, para buscar a los objetos que pertenecieron a la historia del mágico. Eso nos ha dado la motivación de crear este museo para todos los salvadoreños», dijo el coordinador del museo.
El museo fusiona las reliquias, las recreaciones históricas y la tecnología de forma equilibrada para crear una experiencia inmersiva para los aficionados.

«Hay un aspecto tecnológico muy claro que ustedes lo podrán ver en todas las proyecciones, en las videowalls, en las cosas interactivas y hologramas. Eso fue importante para que nosotros podamos contarle a todo tipo de generación de cómo se ve retratada la historia del Mágico González y creemos que esta ha sido la mejor forma», contó Germán.
Las reliquias
Como todos los aficionados lo saben, el «Mágico» ostentaba de una personalidad peculiar, y entre sus comportamientos, sus más allegados cuentan que no le importaba guardar sus uniformes, ni sus botines, ni nada… un jugador sin ataduras al que se le veía libre en la cancha, y fuera de ella, también.

«Como el Mágico regalaba todo según nos cuentan, pues tal vez lo más representativo que hay son los trofeos del Mágico, incluyendo el del salón de la fama de la FIFA», contó el coordinador del museo, quien también explicó que fue difícil recuperar sus reliquias, y que las demás están ilustradas mediante réplicas exactas de sus uniformes.
«Tenemos una camisa del FAS de cuando él viene de regreso a El Salvador de jugar en Cádiz para reforzar al FAS. Hay una camiseta de FAS que se la ponen al venir. Fue como decirle “queremos que jugués con nosotros”. Los santanecos ahí se pusieron las pilas y lo comprometieron a jugar con ellos como refuerzo (…) Tenemos la copa Pichichi que es entregada a las grandes figuras goleadoras del fútbol español, y otros objetos que hablan del Cádiz. También hay réplicas fidedignas de las camisetas que ocupó durante su carrera», contó Germán Hernández, coordinador del museo del «Mágico» González, ubicado en el estadio que lleva su mismo nombre.






