Debieron esperar tres derrotas y cuatro empates para volver al triunfo, pero le pegaron de visita 0-2 a Isidro Metapán y ahora los gallos de Platense no solo cantan victoria sino también el milagro de seguir soñando con los cuartos de final. Hoy necesitan que FAS le pegue a Cacahuatique para seguir vivos.
Los viroleños llegaron al término del primer acto con la pizarra en ceros y con la esperanza intacta y números favorables para seguir reteniendo la ilusión de meterse en la liguilla, pero quedaban todavía 45 minutos por disputarse, tiempo que se vuelve largo o corto según los intereses y ellos los aprovecharon.
Platense aprovechó la etapa de complemento para facturar y ponerle brillo a una primera función cerró el 0-0, pero que pintó entretenida y en la que afloraron las ocasiones del gol desde que sonó el silbato.
Primero fue Yair Arboleda quien probó los reflejos del meta cementero Cristofer Maldonado, y luego asistido por Julio Amaya replicó Melvin Urbina con un disparo que solo alcanzó para calentar los guantes a Óscar Arroyo.
Eso ocurrió sobre los primeros 20 minutos de juego, e instantes después también probó suerte del artillero de los gallos, el cafetero, Carlos Bogotá.
Ya sobre la bajada del telón para la pausa, Arroyo volvió a parecer para evitar la caída de su cabaña y en el patio del frente hizo un intento más Arboleda para romper el cero antes del descanso.
La fiesta para los gallos, sin embargo, debió esperar hasta la segunda parte. Bogotá aprovechó una mala entrega jaguar y tras asegurar el balón lo sirvió para Wilber Novoa que no perdonó y colocó el 0-1 en el 50’.
El mazazo aturdió a la afición local congregada en el Calero Suárez, pero no dejó de premiar el descaro de Platense que llegó a buscar el partido y que acabó de celebrar con la expulsión de Milton Molina en el 65’ y un 0-2 que llegó a diez minutos del final. Franklin Martínez en el 80’ puso la viñeta de liquidado al encuentro.






