El capitán argentino, Lionel Messi, volvió a conectar con sus aficionados al mostrar en redes sociales una réplica del trofeo de la Copa del Mundo 2026 elaborada con piezas de LEGO, en un gesto simbólico que coincide con la cuenta regresiva hacia el gran torneo, a 117 días de su inicio.
El delantero, actual figura de Inter Miami, publicó imágenes del trofeo armado con 2,842 piezas, acompañado del mensaje «La terminamos», en referencia al tiempo y precisión requeridos para completar el modelo, que además esconde una minifigura del propio jugador junto a la copa obtenida en Catar 2022.
El producto, considerado objeto de colección, tiene un precio cercano a los 279 dólares y comenzará su venta general en marzo en algunos mercados, reflejando el fuerte impacto comercial del torneo y la figura del futbolista.
Contexto mundialista: la cuenta regresiva ya emociona
El gesto llega mientras aumenta la expectativa por la Copa Mundial de la FIFA 2026, organizada por FIFA, que se inaugurará el 11 de junio de 2026 en Ciudad de México y tendrá su final el 19 de julio en Nueva Jersey.
Será el primer Mundial con 48 selecciones y un total de 104 partidos, ampliando el formato tradicional y convirtiéndose en la edición más extensa en la historia del torneo.
El ambiente previo ya refleja la magnitud del evento: a menos de 130 días del inicio, el precio de las entradas ha llegado a multiplicarse hasta 40 veces en reventa en algunos partidos, muestra de la enorme demanda global, informa el Diario AS.
Preparación entre ilusión y cautela física
En lo deportivo, Messi encara el inicio de temporada en la Major League Soccer, con debut previsto ante Los Angeles FC a finales de febrero, aunque su presencia aún genera dudas tras sufrir una distensión en el isquiotibial izquierdo durante la pretemporada.
La lesión obligó incluso a reprogramar compromisos amistosos y mantiene en alerta al club y a la Selección Argentina, que defenderá el título mundial este año, detalla Olé, de Argentina.
El factor emocional: el legado en juego
La publicación del trofeo Lego no solo refleja el costado lúdico del futbolista, sino también el momento emocional que vive el astro: a meses del Mundial, la Albiceleste buscará ampliar su historia y Messi podría intentar conquistar su segunda Copa del Mundo personal, en un torneo que podría marcar el cierre de una era.
Mientras el reloj avanza hacia junio y los aficionados cuentan los días, la imagen del capitán sonriendo junto a un trofeo —aunque sea de bloques— recuerda que el fútbol también se construye con sueños, paciencia y memoria colectiva.






