Titular indiscutible en la Azulita sub-17 que se embolsó el boleto al Mundial de Qatar. Steven Espinoza Caraballo, afirma que la conquista del sueño mundialista le ha cambiado la vida, y hoy, a los 16 años, está más convencido de que quiere ser futbolista profesional.
El joven futbolista que juega de extremo pertenece al Turín y es becario de FESA desde los 11 años, pero sus primeros pasos con la pelota los dio en una escuelita de la colonia Altavista.
«Jugaba en una escuelita de mi colonia, me vieron jugar y me fui para FESA», dice Steven, quien gracias a la Fundación pudo disputar y salir campeón de los Juegos Codicader el año anterior y ahora ya viste la Azul con los juveniles.
«Hoy en día hay muchos niños que me han dicho que quieren jugar igual que yo. Que los he inspirado mucho», afirma Steven respecto a los cambios que ha vivido luego de su participación sub-17.
Ahora con el Mundial en el horizonte, al igual que el resto de los muchachos que integran la selección juvenil, Steven sueña con poder debutar en un equipo de la liga mayor y jugar en Europa.







