El milagro no llegó. A primera hora en la última jornada del premundial de Concacaf que se disputó completo en el estadio Cementos Progreso, de Guatemala, Cuba selló el boleto al mundial sub-17, con un empate 0-0 ante Belice, y El Salvador se quedó con el segundo lugar con un triunfo 5-1 sobre Curazao, el cual se convirtió en un partido de trámite.
Fue otra noche fría en territorio chapín. No solo por la baja temperatura, sino porque no hubo espacio para la hazaña.
Los salvadoreños vivieron con mucha ilusión el Cuba-Belice, el cual pasó a ser desilusión mientras los isleños celebraban el pase que un año antes había logrado la Azulita.
Solo quedaba salir con la frente en alto para cerrar dignamente la competencia. Aunque era evidente la tristeza por no jugarse nada, el equipo cuscatleco tuvo concentración y, respaldado por los mismos 30 aficionados, tomaron con mucha seriedad el duelo.
En veinte minutos ya estaban ganando 3-0 con los tantos de Meyson Barillas (2′), remate de derecha; Jefferson Perla (5′), de tiro libre; y Andrew Sorto (20′), cerrando una combinación. No hubo euforia en la celebración. Abrazos de consuelo y algunos aplausos.
Eljan Sparen aprovechó un descuido defensivo y descontó para Curazao (35′). Pero Sorto amplió la ventaja antes de cerrar el primer tiempo, cerrando un centro de Andrade (42′).
Para el segundo tiempo, Víctor Pastora realizó algunas modificaciones para dar minutos a jugadores que no lo habían tenido en este premundial, el portero Sneijder Salamanca, Santiago Merlet y Jeremy Martínez.
La filosofía se mantuvo con las sustituciones de hombre por hombre, dando prioridad a la posesión de la pelota y manteniendo la presión en el ataque en busca del quinto tanto.
Este llegó con un tiro de media distancia de Jeremy Martínez (71′), de pierna izquierda, que se colocó en el ángulo superior derecho de la cabaña curazoleña
Un tanto que sentenció el partido, bajo el sabor amargo de que no hubo premio, que también les hace perder ser cabeza de serie en el premundial del próximo año.






