No lograron medalla de bronce, plata y mucho menos oro en Juegos Centroamericanos. Él fue sexto con el equipo masculino y ella quinta con el femenino, pero Juan Carlos Vargas se lleva su tesoro de suelo chapín: «el sí quiero» Adriana Flores.

La pareja de voleibolistas cuscatlecos aprovechó la duela del gimnasio Teodoro Palacios Flores de Guatemala y el último día de competencias para comprometerse en matrimonio.
El acto, obviamente planificado por él, llegó en los minutos previos del partido entre El Salvador y Honduras, y cogió de sorpresa al público, las cámaras y hasta la misma novia.
Se colocó Juan Carlos a la par de la net y toda vez se acercó Adriana, se puso de rodillas, le pidió matrimonio y al tener el sí le entregó la sortija de compromiso.
«Mire en que me metí jajaja», dijo Juan Carlos en tono de broma a «Diario El Salvador». «Mentiras, estoy muy, muy feliz de cerrar este torneo con una victoria de 3-0, y este evento previo después de un noviazgo precioso con Adriana Flores», añadió.
Juan Carlos contó que con Adriana se conocieron en 2009 durante la celebración de los Juegos Codicader en Costa Rica, un torneo juvenil donde las hormonas afloran alrededor de las parejitas, según él.
«Empezamos en el Codicader en el 2009 cuando éramos niños y ahora estamos acá felices de poder este paso. «Hubo una historia buenísima (en ese Codicader) y al final, es mi primera novia, yo su primer novio y la vida nos ha llevado de la mano por todo el mundo, diaria, y ha sido lo más lindo que nos ha pasado», celebra, el voleibolista cuyo padre es el doctor Juan Carlos Vargas, médico relacionado al deporte.
Sobre la idea de pedir matrimonio en la duela, previo a un juego, Juan Carlos puntualizó en que siempre visualizó hacerlo en el mismo contexto que los unió: el voleibol y que mejor que hacerlo ante toda la familia de Centroamérica que les ha visto crecer: tenían 17 años en 2009.
«Me sorprendió, no creí que lo iba a hacer aquí, pero él así es», dijo Adriana emocionada mostrando el anillo de compromiso a su retorno a las butacas para presenciar el partido de su futuro esposo.






