Surinam llegó a El Salvador en busca de un resultado que le permitiera soñar en grande con la posibilidad de asistir a su primer Mundial de fútbol, y lo logró ganando bien a El Salvador en la cancha del Cuscatlán. La afición salvadoreña descargó su frustración con insultos y actos racistas hacia los futbolistas rivales, acciones que denunció en conferencia de prensa el técnico Stanley Menzo.

El timonel del ahora líder del grupo A de la eliminatoria mundialista de la Concacaf, dijo que escucharon insultos como «negro» y «mono» que bajaron desde las gradas.

«Creo que estuvimos tranquilos la primera vez que vinimos aquí en junio, ahora también lo estamos, pero como dijo el entrenador, si dices negro y mono, este tipo de cosas no me parece divertido», dijo Shaquille Pinas, seleccionados surinamés naciod en Países Bajos.

«La afición nos gritaba negros, monos, estoy enojado por esto. El Salvador es muy bonito, pero aquí nos gritaron monos, negros», recalcó Pinas, quien milita en el Al-Kholood Club, de la primera división de Arabia Saudita.

Concacaf y FIFA podrían iniciar una investigación de oficio sobre estas denuncias, puesto que el racismo es un tema al que se le ha puesto mucha atención en los últimos años. De hecho, para la Fesfut podría haber una sanción económica si se confirma y está reportado en el acta arbitral.

Cuando los jugadores de Surinam se dirigían al camerino tuvieron cruces de gritos, desde la cancha hacia la grada y viceversa. Los jugadores de la selección se tomaban los genitales cuando respondían a los salvadoreños.

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