David Dóniga, técnico de la selección nacional mayor, fue el encargado de romper la mala racha de la Azul sin conocer la victoria por un tiempo de dos años. Ahora, tras haber dirigido partidos oficiales en eliminatorias mundialistas y Liga de Naciones de Concacaf, está optimista porque está invicto y se encamina a lograr los primeros objetivos que se ha planteado. De esto y más habló con DIARIO EL SALVADOR en exclusiva.
¿Cuáles son las sensaciones que le dejaron los dos partidos de Liga de Naciones contra Montserrat y Bonaire?
Las de siempre, porque uno compite y se prepara para ganar. Y teníamos por delante en esta Liga de Naciones seis partidos de grupo y el objetivo es ganar el mayor número de partidos. Son seis pasitos que hay que ir uno a uno, con trabajo sacándolos adelante y sacar los dos primeros, en la primera ventana, nos deja en una posición que todos deseábamos. Complicaciones, como siempre, la falta de días para trabajar, puesto que los jugadores están en una vorágine de partidos altísimo en agosto por Copa Centroamericana, el torneo local; complicaciones de desplazamiento, que siempre hay, como esta a Bonaire, que hay que pasar por Curazao vía Bogotá. Nos encontramos con muchas horas de vuelo y, prácticamente, se pierde un día, no podemos entrenar, y solo con esos dos días de preparación, el primer partido sale adelante con un desempeño óptimo y una eficacia importante a nivel de goles. Y el segundo partido, con el equipo de casa, complicado también, contra un equipo que tiene jugadores en Premier League de Escocia, que juegan en segunda de Países Bajos, en canteras como de Feyenoord o Ajax. Eso nos hace afrontar la ventana de octubre con tanta ilusión como siempre, sabiendo que esas dos victorias (ante San Vicente y las Granadinas) nos puede dar mucho si las conseguimos.

¿Le hubiese gustado viajar en un chárter, por ejemplo, para la visita a Bonaire?
Las cosas son las que se puedan dar y no puede pensar uno en lo que pudo haber sido y no fue. Las cosas como son y hay que adaptarse. Todo el mundo en la Federación y en el planteamiento, desde el punto de vista técnico, quiere lo mejor para el grupo. A veces lo mejor es lo que se pudo hacer, sin duda, y en el futuro trabajamos para hacer las cosas de la mejor manera posible. No se puede quejar uno de lo que no se puede cambiar.
Se encontró con Bonaire otra vez, ahora en un partido oficial, ¿qué pensó al enfrentar a esta selección de nuevo?
El partido de marzo nos sirvió de referencia, pero faltaban cuatro futbolistas en marzo que ahora iban a estar y, como te decía, venían de ligas importantes europeas, le daban un plus al equipo. Aparte pudimos observar en directo el partido que jugaron contra San Vicente y las Granadinas y eso, también, nos dio un contexto diferente, puesto que no es lo mismo ver imágenes en video que estar en el lugar del partido, porque jugaron con la gente que iban a contar, con su hinchada y en su terreno de juego, en las condiciones que nos íbamos a encontrar el día que jugáramos contra ellos. También queríamos ver si iban a plantar un partido similar al que nos plantearon en marzo o iban a ser más agresivos, entendiendo que jugaron en casa. Contaron con jugadores con los que podían ir más adelante y, quitando la acción que tuvieron en los primeros cinco minutos que salvó Mario González, el partido estuvo controlado y con el 2-0 tuvimos dos opciones claras de contraatacar: un balón que tuvo Jairo Henríquez y otros dos contraataques que no fructificaron, hubiese sido un resultado muy diferente. Ellos aprovechaban sus virtudes, buenos golpeadores y cabeceadores. De hecho, en las jugadas a balón parado, si bien no sufrimos los tiros libres, porque tal y como defendemos nos está yendo bien, en los córners nos vemos muy limitados por la altura, sobre todo cuando nos enfrentamos a jugadores de mayor talla, y esa es una situación que no se puede cambiar ni ahora ni a corto plazo.
Prácticamente podría ir cerrando Liga de Naciones si en octubre consigue otras dos victorias ante San Vicente y las Granadinas, se va enfilando al doble objetivo de ascender a Liga A y clasificar a Copa Oro 2025.
La dificultad que entraña no significa que, obviamente, está en tu mano clasificar. Sí es un enfrentamiento directo y es el segundo, a no ser que Bonaire o Montserrat gane los dos partidos, pero es cierto que dos victorias te darían, prácticamente, el pase, pero hay que ser muy humilde y hay que atacar cada situación desde el punto de vista de mayor trabajo, honestidad con uno mismo y sacar lo máximo en el siguiente partido y, una vez que pase el partido ir al siguiente, porque son muchas situaciones del fútbol en la historia que se han dado, contextos beneficiosos que luego pueden complicarse y, desde ahí, le tengo un máximo respeto a San Vicente que nos puso en aprietos una vez en el primer desplazamiento de la eliminatoria mundialista, donde luego abrimos el marcador, pero es un equipo complicado, sobre todo por los cuatro puntas que tiene, que son los baluartes, cuatro futbolistas que son muy determinantes y nos pueden hacer mucho daño.
Lo que teníamos como objetivo aquí cuando llegamos eran otros, este objetivo yo lo tenía claro en la cabeza porque cuando me hice cargo del equipo estaba en Liga B, cosa que no es responsabilidad mía, la responsabilidad mía es ubicarlo de nuevo en Liga A, donde deseo que estemos, espero, quiero y creo que se merece estar El Salvador. Entonces, ese objetivo es uno más de los tres que se me planteaba. No sé si recuerdas en esa primera rueda de prensa, lo primero que dije era que no me iba a ir. Los tres objetivos que se me pusieron fueron esos por un lado y ya ves que estamos aquí alegres, con mucha ilusión de estar hasta el final y ojalá sea con la Copa del Mundo, de hecho es algo que nadie se planteaba, muchos hablaban del 2030 y yo dije, ‘no, 2026 y vamos a luchar por ello’. Tenemos las eliminatorias abiertas para que en junio del año que viene. Si ganamos, hacemos nuestro trabajo, pasar a la siguiente ronda y ganar un partido. Aquí se llevaban 17 partidos sin ganar, un año y siete meses sin ganar un partido, no hay que olvidar de dónde venimos, tanto desde la humildad mía de entender que en cualquier momento las cosas se pueden torcer, por eso tenemos que respetar a los rivales y también desde el contexto que veníamos a un sitio que desde hace año y medio no se ganaba. Quizás no era tan fácil ganar, porque no se ganaba en Liga A, ni en amistosos, ni en eliminatorias, ni en Copa Oro, no se le ganaba a nadie, ni amistosos contra rivales, entre comillas, débiles o fuertes y eso hay que valorarlo desde esa victoria a la que llegamos en junio. Insisto, con humildad y esa línea de trabajo para poder seguir ganando es el objetivo, porque seguir ganando nos da esto, ilusión para la gente, capacidad para clasificarte a un torneo, posicionamiento FIFA para que en próximos torneos podamos estar en otras posiciones que nos permitan ser cabezas de serie. Todo eso lo dan las victorias y estamos en el proceso. Los datos están ahí y lo hemos conseguido sin sacar pecho y con humildad este es el camino y ojalá podamos seguir con esa línea de victorias en octubre, la rúbrica en las jornadas tres y cuatro de Liga de Naciones.

Las plataformas o programas con los que trabaja para recopilar información de los rivales o de jugadores, ¿las compró usted o se las da la Federación?
Tenemos algunas que son propias, porque trabajo con ellas siempre. Tengo una que se llama ScoutyouPro, que es una plataforma que me permite tener a todos los jugadores con los que yo trabajo en una base de datos flexible que se actualiza y, a partir de eso, extraer las informaciones necesarias para hacer informes, todo lo que hacemos está ordenado. Cuando hay un futbolista que destaca entra en una lista y siempre que se necesita ver qué futbolistas destacaron en febrero del 2024 podemos acudir y ver el informe que en ese momento salió, para entender por qué en ese momento vino o no vino, que ahora podría ser interesante. El hecho de tener todo eso almacenado en dato nos permite entender dónde estamos y adónde queremos llegar. Tenemos el Wyscout que es la plataforma de video en la que se trabaja ahora en el fútbol mundial y que es propiedad de la Federación.
¿Después de ocho meses en el cargo, de cuánto es el universo de jugadores que tiene en la actualidad?
El total está en torno a 900, lo que pasa es que ahí incluimos jugadores de hasta categoría sub-15. Realmente, donde trabajamos nosotros de manera concreta, son unos 350 futbolistas, porque además este año se han ido incorporando jugadores que estaban en academias y universidades americanas que ya están en USL o canteras de MLS Next Pro. Es un mercado en el que tenemos un aproximado de 50 jugadores, pero es cierto que pongo la mira en la primera división de la mejor liga posible. Los jugadores que no están en primera categoría tienen más complicado el acceso a la selección. ¿Dónde está la prioridad? En la liga de El Salvador, en la MLS, la primera de Colombia, la liga peruana, la segunda neerlandesa, la segunda irlandesa, Malasia. En todo el universo donde tenemos futbolistas en primera o segundas divisiones, tenemos un caldo de cultivo interesante para traer jugadores. A partir de ahí ya hemos jugado con una lista de 80 jugadores.
¿Qué pasa con Styven Vásquez que siempre se reporta lesionado, de parte de su equipo, cuando es convocado? ¿Qué pasó con Brayan Gil y Nelson Bonilla en los partidos ante Montserrat y Bonaire? ¿Hubo actos de indisciplina?
Cuando un jugador entra o sale de las convocatorias, entra o sale del once inicial, es porque decido que futbolísticamente lo que necesito son los que están dentro del campo en ese momento. El equipo, cuando fue a trabajar, fue con los jugadores que entendí que están mejor para defender la camiseta. No tengo mucho más qué decir ahí, el resultado deportivo es fruto del trabajo y los jugadores que entran son los que considero que están en mejores condiciones.
El 10 y 13 de octubre son los siguientes partidos de Liga de Naciones ante San Vicente y las Granadinas, ¿vamos a ver cambios en la nueva convocatoria?
Vamos a ver cómo se dan estas últimas jornadas, tenemos tres partidos por delante, porque hay jornada entre semana, si no hay ningún cambio entiendo que, como dije cuando salimos de la convocatoria, poca variedad puede haber en un mes, porque los futbolistas que han estado en las últimas semanas han estado dando un rendimiento óptimo y esa continuidad ayuda a un entrenador, porque tenemos dos días de entrenamiento, máximo tres, antes del primer partido, y si vamos con futbolistas que tienen una dinámica de selección y además de hace poco y han dado resultado, es mucho más sencillo poder preparar los partidos, pero siempre hay cambios, es inevitable.

Émerson Mauricio cumplió en los dos partidos ante Montserrat y Bonaire.
Siempre digo que es injusto hablar de manera puntual de jugadores, porque incurres en el problema de que puedes dejar jugadores que también lo han hecho muy bien. Muy contento con todos, el desempeño de cada uno de los que han participado, aquí no se regala nada, cuando un futbolista que está haciendo goles en su equipo, un portero que está parando bien, un defensa o un mediocampista que están haciendo grandes partidos se están ganando venir a la selección.
En noviembre se cierra esta fase de Liga de Naciones y se sabrá si se han conseguido los objetivos, ¿cómo siente que va el camino de la selección en ese sentido?
Es fundamental la eliminatoria de octubre, porque dependemos de nosotros mismos para dar un paso de gigante a la hora de clasificarnos. Todos deseamos ganar uno y ganar el otro, a eso es a lo que vamos. Hablar más allá de eso es pecar de poco humilde. El escenario ideal es poder ganar los dos partidos y que aquí, en el Cuscatlán, la gente pueda venir con la clasificación casi casi en la mano y disfrutar de dos días que pueden ser muy bonitos. Eso es nuestro deseo y para eso lo que vamos a luchar en octubre: ganar los dos partidos de octubre y poder brindar a nuestra afición otras dos victorias que les pueden dar mucha ilusión.
¿Nathan Ordaz está en sus planes?
Desconozco la situación real de Nathan, entonces, mientras no sea seleccionable, no puedo convocarle.
¿Cómo era su relación con Diogo Gama? ¿Qué piensa de que se haya ido de la Fesfut?
Mi relación profesional era como con todas las personas de la Federación y toda la información acerca de él, de su salida, ya la dio la Federación.
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