El arco por fin se le abrió al brasileño Gutavo Moura. Fue hasta la sexta jornada contra el Hércules en el estadio Cuscatlán. El suramericano abrió la cuenta en la goleada de 4-1 y en su celebración hizo un gesto de que se estaba sacando la mala suerte del cuerpo, ya que todavía no había podido poner su sello.
Moura reconoció que había estado trabajando bien, había jugado bien los partidos anteriores, pero todavía no enamoraba al gol.
«Primero, siempre agradecer a Dios porque se va la mala racha que estaba pasando en los últimos partidos y espero trabajar siempre para poder ayudar al equipo», dijo el brasileño, quien además mencionó que ya estaba pesando que no se inició bien el torneo (un empate y dos derrotas).
«Pesa un poco porque Alianza es un buen equipo, una equipo grande que no puede perder o empatar tres partidos seguidos», agregó Moura, quien dice que está conociendo más los movimientos de sus compañeros en la cancha.
Luego, el argentino Matías Steib, quien cerró la goleada ante los musculosos, reconoció que después de tres victorias al hilo se puede analizar que «no se nos venían dando los primeros tiempos, nos estaba costando un poco. Creo que que vamos de menos a más. Los segundos tiempos por ahí cerrábamos un poco mejor los partidos, pero contento que pudimos abrir el marcador en el primer tiempo».
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