El precio del barril de Texas WTI estadounidense se disparó más de 10 % el martes, mientras el Brent (petróleo de referencia en Europa), ganaba más de 9 %, precios impulsados por la guerra en Ucrania y la amenaza de nuevas sanciones occidentales contra Moscú.
Hacia el mediodía, el barril de West Texas Intermediate (WTI) subía más 10 % a $106.29, alcanzando un máximo en ocho años, y el barril de Brent avanzaba más de 9 %, a $107.44, por el temor de los inversores a rupturas en el suministro ruso de energía entre nuevas amenazas de sanciones.
«El mundo de los negocios construye una fortaleza para aislar a Rusia de la comunidad internacional», comentó Susannah Streeter, analista de Hargreaves Lansdown.
Y las empresas de todo el mundo responden «congelando las transacciones con Moscú y abandonando sus inversiones financieras por valor de miles de millones», agregó.
Así, el gigante británico de los hidrocarburos Shell anunció el lunes prescindir de sus participaciones en varios proyectos conjuntos con el grupo ruso Gazprom debido a la invasión de Ucrania, siguiendo el ejemplo de BP que se separó de la empresa rusa Rosneft.






