El Gobierno de El Salvador anunció este lunes la compra de 1,091 bitcoins (BTC), elevando la reserva nacional a un total de 7,474 bitcoins, de acuerdo con los datos publicados en el sitio gubernamental bitcoin.gob.sv. La adquisición se produjo en un contexto de caída del precio de la moneda digital por factores macroeconómicos globales.

Esta nueva compra se suma a las 7 unidades adquiridas previamente en días recientes, lo que totaliza 1,098 monedas añadidas a la tesorería salvadoreña en solo una semana. Según datos compartidos por el propio Gobierno, estas adquisiciones representan una inversión mayor a los $101 millones en los últimos siete días.

El presidente Nayib Bukele confirmó la compra mediante una publicación en redes sociales en la que escribió: «Hooah!», acompañada de una captura de pantalla del portal de mempool.space del Gobierno, donde se listan las compras realizadas desde 2021.

Por su parte, la Oficina Nacional del Bitcoin (ONBTC) celebró la operación con un mensaje contundente: «¡Te lo dije! ¡El Salvador está ganando!».

Es importante recordar que El Salvador ha registrado importantes ganancias desde que comenzó a construir su reserva de BTC. Cuando el precio del activo alcanzó su máximo histórico de $126,198 en octubre, el país llegó a ver ganancias de $498.2 millones, según el rastreador especializado DropsTab, una herramienta que el presidente Bukele suele citar en sus publicaciones. Incluso con la caída reciente del precio, el portafolio soberano mantiene ganancias superiores a los $273 millones, una señal de que la estrategia de acumulación a largo plazo continúa mostrando resultados favorables.

Un movimiento estratégico en medio de la caída del precio

La decisión se produce en una semana marcada por un retroceso del precio de bitcóin, que se ha ubicado entre $91,000 y $92,000, luego de una baja de 2.83 % en 24 horas y un descenso acumulado del 12.99 % en siete días. En este contexto, el Gobierno aprovechó la coyuntura global para ampliar su posición soberana de largo plazo.

La caída en el precio ha estado asociada, principalmente, al nerviosismo macroeconómico en los mercados internacionales, donde la expectativa de posibles recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos contrasta con indicadores económicos que apuntan a un debilitamiento laboral y manufacturero. Aunque estos elementos han presionado a la baja los activos, El Salvador ha mantenido su política de acumulación constante.

A pesar de la corrección reciente, analistas como Tom Lee, de la firma de análisis de mercado Fundstrat Capital, coinciden en que las condiciones estructurales de bitcoin siguen apuntando a un ciclo de recuperación. El activo mantiene una oferta estrictamente limitada, un ritmo de emisión decreciente tras el último halving y una demanda institucional en expansión, especialmente por parte de empresas tecnológicas, fondos especializados y productos regulados en Estados Unidos y Europa. Además, la infraestructura global del ecosistema continúa creciendo —con más empresas, países y plataformas integrándose al uso de la moneda digital—, lo que refuerza su consolidación como activo de largo plazo. El mercado sigue mostrando señales de madurez y expansión que históricamente han impulsado nuevos máximos tras periodos de volatilidad.

Esta expansión de la reserva salvadoreña ocurre inmediatamente después de una intensa Semana Bitcoin, durante la cual se realizaron anuncios considerados trascendentales para la consolidación del país como un centro global de innovación financiera.

Entre los anuncios destacados se encuentra la confirmación de que mempool.space, uno de los exploradores de bloques más utilizados del ecosistema, trasladará su sede global a El Salvador bajo el nombre de Mempool Holdings. El anuncio fue realizado por el desarrollador y cofundador de la plataforma, Wiz, durante el evento Bitcoin Histórico, provocando una ovación entre la comunidad internacional reunida en el Palacio Nacional.

Asimismo, el país recibió la noticia de que Steak ’n Shake, la emblemática cadena estadounidense, tiene como objetivo abrir en El Salvador su primer restaurante en Latinoamérica. Su COO, Dan Edwards, afirmó: «Queremos que El Salvador sea la primera bandera que plantemos en América Latina», destacando la visión tecnológica y la mejora en la calidad alimentaria que ha observado en el país.

Con esta compra de más de 1,000 bitcoins, el Gobierno reafirma una estrategia que combina acumulación consistente, transparencia pública y un posicionamiento de largo plazo frente a la adopción de bitcoin como activo estratégico nacional.

La ampliación de la reserva también refuerza el mensaje enviado en los eventos recientes: El Salvador continúa apostando por el desarrollo de un ecosistema económico y tecnológico construido alrededor de bitcoin, incluso en momentos de fuerte volatilidad global.

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