Dos adolescentes, estudiantes de bachillerato, han comen­zado un emprendimiento de elaboración de donas en mi­niatura para obtener ingresos económicos y ahorrar para seguir su preparación académica en la universi­dad. El nombre de su emprendimiento es Kiki Donas.

Las ingeniosas de este emprendi­miento son Keyri Natalí Vargas Saravia, de 16 años, y Génesis Gabriela Chicas, que está a punto de cumplir 18, ambas son originarias del cantón El Rodeo, en el municipio de Moncagua, San Miguel.

En el caso de Génesis, ella se gra­duará este año del Instituto Nacional de Nueva Guadalupe; mientras que Keiry lo hará hasta el próximo año del Com­plejo Educativo José A. Mora.

«Mi amiga [Génesis] quiere estudiar diseño gráfico en la universidad, y por eso estamos emprendiendo desde ya, porque ella quiere ayudarle a la mamá a pagar la universidad. Igual, yo quie­ro ahorrar para seguir estudiando para ser maestra de parvularia, y esa carre­ra solo está en la universidad privada», expresó Keyri.

Para elaborar este tipo de panade­ría, las adolescentes recibieron instruc­ción del padre de Génesis, quien duran­te un tiempo elaboró pan, pero a raíz de la pandemia debió buscar otra manera de generar ingresos. Además, les ense­ñó a hornear otras variedades de pan y también a hacer pizzas, las cuales elabo­ran los fines de semana.

Variedad. Las donas son de diferentes sabores y tamaños. Las venden en sus centros de estudio y sus comunidades.

Para hacer las minidonas, las ado­lescentes ocupan harina, azúcar, sal, polvo para hornear; luego las fríen y les añaden el glaseado, ya sea de chocolate, fresa, uva, chicle o de dulce de leche. Por último, encima les colocan el «toping» de maní, «crispy» o coco.

«La gente nos admira, porque so­mos unas adolescentes que andamos ofreciendo donas. Igual, nuestros fami­liares se sienten orgullosos de que a no­sotros nos guste hacer esto y nos dicen que nos quedan muy buenas, porque ya nos han hecho encargos para cumplea­ños y para decoraciones. Las que más les han gustado son las de dulce de leche con maní», comentó Vargas.

Ambas reciben pedidos de los estu­diantes y docentes de las instituciones educativas en las que estudian y tam­bién de la comunidad en la que residen, y quieren expandirse a los municipios vecinos. Por ello, han creado una cuen­ta en Instagram en donde las pueden encontrar como Kiki Donas y hacerles pedidos.

Los precios de las donitas son de cinco unidades por $1, y las que son un poco más grandes las venden a $0.35 o tres unidades por $1. En el caso de las pizzas, ofrecen precios variados: desde la gigante, de 24 porciones, con un costo de $20; la pizza familiar, de 12 porcio­nes, es de $13; la mediana, de ocho por­ciones, vale $7; y la personal, $5.

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