La Federación de Cámaras y Asociaciones Industriales de Centroamérica y República Dominicana (Fecaica) reiteró ayer la necesidad de acelerar la aprobación de un reglamento técnico regional sobre etiquetado frontal nutricional, advirtiendo que la falta de armonización podría generar barreras comerciales, elevar costos de producción y afectar la competitividad del sector alimentos y bebidas en Centroamérica.
Durante una conferencia regional, el presidente de Fecaica, Jorge Arriaza, indicó que la integración centroamericana sigue siendo clave para fortalecer las cadenas de valor y atraer inversión extranjera en un entorno global cada vez más competitivo.
«El mundo ahora se maneja a través de cadenas de valor. Centroamérica es fuerte cuando está unida», expresó Arriaza, al destacar que el sector de alimentos y bebidas tiene uno de los mayores potenciales de integración regional debido a que gran parte de las materias primas se producen en la región.
Los industriales aseguraron que, si el reglamento regional no es aprobado con rapidez por el Consejo de Ministros de Integración Económica (Comieco), cada país podría avanzar con normativas propias de etiquetado frontal, obligando a las empresas a producir empaques diferenciados para cada mercado.
En ese sentido, pidieron a los ministros de Economía acelerar las discusiones técnicas y avanzar hacia la aprobación del reglamento durante este año.
Además, comentó que se enviará una carta al comisionado presidencial de Comercio Exterior de Honduras, Melvin Redondo, debido a que ese país ostenta actualmente la presidencia pro tempore del proceso de integración económica regional, para que se inicie con el proceso.
«Si Guatemala tiene una regulación, Honduras otra y Panamá otra, las empresas tendrían que hacer corridas de empaque distintas para cada país, lo que encarecería los productos y afectaría al consumidor», explicó Carmen Aída de Meardi, primera vicepresidenta de Fecaica.
En la mesa técnica regional actualmente existen dos propuestas en discusión. Sin embargo, Fecaica indicó que, tras consultas con empresas del sector, los industriales centroamericanos respaldan el modelo de etiquetado frontal utilizado en Brasil.
De acuerdo con el sector privado, dicho esquema ofrece un equilibrio entre los objetivos de salud pública impulsados por las autoridades y la capacidad de adaptación gradual de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas industrias.
Según datos compartidos, el sector alimentos y bebidas de la región exporta más de $10,000 millones anuales en Centroamérica, convirtiéndose en el rubro industrial de mayor peso exportador a nivel regional.






