El patrimonio total de los fondos de inversión abiertos y cerrados en El Salvador alcanzó los $1,636.1 millones al cierre de agosto de 2025, lo que representa un crecimiento interanual de 18.3 % frente a los $1,383.0 millones registrados en el mismo mes del año anterior. Este incremento de $253.1 millones refleja el fortalecimiento de los instrumentos de inversión colectiva y el creciente interés de personas y empresas por alternativas seguras, rentables y reguladas en el mercado salvadoreño.
El aumento fue impulsado especialmente por los fondos abiertos, cuyo patrimonio pasó de $278 millones en agosto de 2024 a $390.9 millones en 2025, con una variación positiva de 40.5 %. Los fondos cerrados también experimentaron crecimiento, al aumentar de $1,105 millones a $1,245.2 millones, equivalente a una subida de 12.7 %. En conjunto, el mercado contaba con 16 fondos autorizados —seis abiertos y diez cerrados— operados por cuatro gestoras inscritas en el Registro Público de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF).
El desempeño de los fondos abiertos se explica, en parte, por su estructura flexible, ya que permiten a los inversionistas ingresar y retirar su dinero en cualquier momento, a diferencia de los fondos cerrados que requieren mantener el capital invertido por un plazo definido. Esta característica, sumada a rentabilidades competitivas, ha atraído tanto a personas naturales como a empresas que buscan diversificar su portafolio sin comprometer liquidez.
Uno de los ejemplos más representativos es el Fondo de Inversión Abierto Renta Liquidez, operado por la Gestora Banagrícola, que alcanzó en agosto un patrimonio de $145.0 millones, con un rendimiento diario anualizado de 4.55 %. Este fondo ha duplicado su tamaño en un año y actualmente es el más grande dentro de los fondos abiertos en el país.
Durante una presentación reciente, Bancoagrícola destacó el impacto de este producto como herramienta de inclusión financiera. El fondo cuenta con más de 1,800 partícipes, entre personas naturales y empresas, y está calificado con nota AAA por Moody’s Local El Salvador y Zumma Ratings, gracias a su portafolio conservador y su accesibilidad.

«Este fondo permite que más personas y empresas accedan a soluciones de inversión con impacto real en su estabilidad financiera. Es parte de nuestra visión integral de desarrollo sostenible», expresó Ana Cristina Arango, vicepresidenta de Empresas y Gobierno del banco.
El producto ofrece liquidez diaria, un monto mínimo de entrada de $200, y está diseñado para atender tanto a grandes corporativos como a pequeños ahorrantes. Actualmente, el 66 % del patrimonio del fondo proviene de empresas y el 34 % de personas naturales.
«Las empresas han incrementado su participación en un 19 % en el último año, confirmando que este fondo es percibido como una alternativa sólida frente a productos tradicionales», añadió Byron Martínez, director de Mercado de Capitales de la institución financiera.
Por otro lado, la evolución del patrimonio gestionado por los fondos de inversión en los últimos cuatro años muestra un crecimiento sostenido, pero destaca especialmente el salto registrado entre 2023 y 2024. En agosto de 2022, los fondos acumulaban $441.1 millones; en 2023 alcanzaron los $548.7 millones, con un aumento del 24.4 %; pero fue en 2024 cuando se observó un verdadero punto de inflexión, al cerrar ese mes con $1,383.0 millones, más del doble que el año anterior. Ese crecimiento —de 152 % en solo un año— marcó un cambio estructural en el mercado y sentó las bases para la consolidación observada en 2025.
La integración bursátil impulsa el ecosistema financiero
El dinamismo del mercado también se refleja en la actividad de la Bolsa de Valores de El Salvador (BVES), que registró 5,146 operaciones hasta agosto de 2025, por un monto acumulado de $3,229.2 millones. El mercado de reportos se posicionó como el más relevante, con $1,300.5 millones negociados, lo que representa una participación del 40.3 %. Las operaciones fueron pactadas principalmente a plazos de entre cinco y ocho días, con un rendimiento promedio ponderado de 5.85 %. Los principales demandantes de liquidez fueron personas naturales (45.1 %) y los fondos abiertos jugaron un papel clave como proveedores de recursos, con una participación del 57.5 % .
En este entorno, la integración bursátil entre El Salvador y Panamá también sigue avanzando. A agosto de 2025 se registraron 558 operaciones por un monto de $148.7 millones, de las cuales 525 se ejecutaron desde El Salvador y 33 desde Panamá, enfocadas mayoritariamente en el mercado primario .
Con estos resultados, los fondos de inversión se consolidan como una herramienta esencial para canalizar el ahorro hacia instrumentos financieros que generan valor. Bancoagrícola, por su parte, proyecta mantener un crecimiento en doble dígito durante lo que resta del año, impulsando el acceso a productos financieros que promuevan el bienestar económico y la cultura del ahorro en El Salvador.






