La industria del plástico en El Salvador vive un momento de expansión. Hasta febrero de este año, el sector reportó un crecimiento de $17.1 millones, pasando de $92.9 millones en 2024 a $110 millones en 2025, según informó Ricardo Morán, presidente de la Asociación Salvadoreña de la Industria del Plástico (Asiplastic). Este impulso ha llevado a proyectar un crecimiento anual de alrededor del 2.5 %, superando ligeramente la tendencia histórica del 2.2 %.
Las exportaciones del sector alcanzaron los $306 millones en 2024, lo que representa un incremento del 3.2 % con respecto al año anterior. Según datos del Banco Central de Reserva (BCR), en los primeros tres meses de 2025, se exportaron 6.79 millones de kilogramos de plásticos en formas primarias por un valor de $8.46 millones, lo que representa un aumento interanual del 36.8 % en valor. En cuanto a los plásticos en formas no primarias, se enviaron al exterior 12.33 millones de kilogramos, valorados en $34.17 millones, un crecimiento del 21 % en valor.
La industria del plástico genera 8,400 empleos directos y más de 150,000 indirectos en el país. En total, existen 92 empresas directamente vinculadas a Asiplastic, y se estima que hay alrededor de 110 empresas plásticas operando en todo el parque industrial salvadoreño.

«Las empresas con presencia en el país han hecho inversiones importantes en el desarrollo de sus plantas, y hemos recibido comitivas de otras firmas interesadas en ingresar al mercado nacional», expresó Morán. Entre las visitas recientes, destaca una delegación peruana con la que se discutieron oportunidades de intercambio y posibles inversiones.
Asimismo, Asiplastic ha sostenido conversaciones con fabricantes de juguetes de Estados Unidos, quienes buscan reducir su dependencia de China y evalúan la región centroamericana como una alternativa para instalar plantas. También se han iniciado diálogos con empresas mexicanas del sector automotriz, interesadas en producir partes desde El Salvador para exportarlas dentro del marco del tratado de libre comercio.
Entre las inversiones destacadas en los últimos años, Morán menciona a la empresa OPP-FIL Group, de origen peruano, que ha invertido más de $200 millones en su planta salvadoreña especializada en la producción de polipropileno orientado. Otro actor importante es Amcor, una multinacional dedicada a la fabricación de preformas y envases, que también ha invertido una cantidad similar en el país. A ellas se suma San Miguel Pet, que opera dentro de instalaciones de empresas como La Cascada, produciendo envases para bebidas como SalvaCola.

El potencial de El Salvador radica en su ubicación estratégica «en el corazón de las Américas», lo que lo convierte en un punto atractivo para la expansión de empresas internacionales. «Somos líderes regionales en empaques plásticos tecnificados que se exportan a diversos países de Latinoamérica», afirmó Morán. Entre los productos con mayor movimiento destacan las preformas para envases, empaques especializados para alimentos y productos lácteos, muebles plásticos y bolsas con diseño tecnológico.
En el ámbito de sostenibilidad, Morán subraya que la industria del plástico ha sido pionera en iniciativas de economía circular. A través del programa Ecoamigos del Plástico, Asiplastic promueve desde hace más de 15 años la educación ambiental en escuelas, fomentando la separación de residuos y el reciclaje. Además, cada tres meses se realizan jornadas de intercambio en centros comerciales, donde los ciudadanos pueden entregar residuos reciclables a cambio de víveres.
«El plástico es el material que más se recicla. Las empresas del sector no generan desechos, pues todo el material es reconvertido internamente. Se trata de una industria limpia, seca y con bajo impacto ambiental comparado con otros materiales como el vidrio, papel o aluminio», explicó Morán.
Finalmente, destacó que Asiplastic cuenta con una fundación formativa, única en su tipo, que capacita a jóvenes con tecnología de punta. «Ninguno de nuestros egresados se queda sin empleo», enfatizó, señalando el compromiso del sector con la formación técnica y el desarrollo de talento local.
Con estas cifras, proyectos y una visión sostenible, la industria del plástico en El Salvador se posiciona como uno de los sectores más dinámicos y con mayor proyección de crecimiento en la región.






