Desde el pasado enero de 2026, cuando entró en vigor la Ley para el Fomento de la Expansión de las Inversiones, se han precalificado 11 proyectos de expansión, que en conjunto representan $233 millones en inversión, y la generación de más de 1,400 nuevos empleos, informó Invest in El Salvador. 

Los proyectos de expansión de las empresas, respaldados por la nueva ley, también están sustentados en el clima de inversiones y la generación de incentivos impulsados por el Gobierno del presidente Nayib Bukele. 

Además, desde su entrada en vigor, más de 36 empresas se encuentran en proceso de revisión, ampliando el alcance hacia sectores como plásticos, papel y agroindustria.

Al respecto, el presidente de Invest in El Salvador, Rodrigo Ayala, destacó que el país está viendo señales claras de confianza por parte del sector empresarial ya establecido en el territorio nacional.  

«La Ley para el Fomento de la Expansión de las Inversiones no es una promesa: es un instrumento que ya está moviendo capital en tiempo real. Estamos frente a un cambio estructural en cómo las empresas ven a El Salvador. ya no solo como un destino para entrar, sino como una plataforma para crecer», explicó el funcionario. 

Asimismo, destacó que los primeros sectores en responder a los incentivos han sido: materiales para la construcción, alimentos y bebidas y la industria químico-farmacéutica, entre otros. 

«Lo que estamos viendo es cómo la ley comienza a activar nuevos encadenamientos productivos y a profundizar la base industrial del país», señaló. 

Añadió que existen industrias con alto potencial que aún no han solicitado acogerse a los beneficios, entre ellas el sector textil, la electrónica y las autopartes. «Estos son sectores con capacidad de escalar rápidamente, generar empleo de calidad y conectar al país con cadenas globales de valor más sofisticadas», enfatizó.

El funcionario recalcó que más allá de los montos de inversión, el enfoque del país apunta a transformar la lógica tradicional de atracción de capital. El objetivo no es únicamente atraer nuevas empresas, sino lograr que las que ya operan en El Salvador crezcan, se expandan y permanezcan en el largo plazo.

«No solo estamos buscando nuevas inversiones, estamos fomentando la reinversión. Una empresa que decide expandirse no solo valida el entorno actual, sino que apuesta por el futuro del país”, afirmó.

El nuevo marco también redefine el esquema de incentivos. Ahora, los beneficios no se limitan a la instalación inicial, sino que acompañan el crecimiento empresarial dentro del país», dijo.

Sumó: «Hoy, los beneficios no están diseñados únicamente para que una empresa se instale en El Salvador, sino para que crezca, escale y permanezca en el largo plazo».

Por otra parte, aseguró que ejemplos concretos ya comienzan a materializar este nuevo ciclo de inversión. Entre los proyectos precalificados destacan la expansión de Productos Alimenticios Diana, con una inversión de $34 millones y la generación de más de 200 empleos, marcando el primer caso aprobado bajo la ley. A este se suma el proyecto de Galvanissa, en el sector metalmecánico, con una inversión de $40 millones y más 350 nuevos empleos, consolidando el dinamismo del rubro de construcción e industria . 

Asimismo, se incorpora la expansión de Ternova, con aproximadamente $22.2 millones en inversión y más de 120 empleos proyectados, y como el caso de Melher, que refleja incluso inversiones de menor escala —alrededor de $2 millones— aprovechando el marco para crecer. 

Estos primeros proyectos no solo validan la rápida adopción de la ley, sino que evidencian un patrón claro: empresas ya establecidas están liderando la nueva ola de inversión en El Salvador, apostando por escalar operaciones, generar empleo y profundizar su presencia en el país.

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