El Salvador dio el pasado jueves un paso clave para la modernización y reactivación de su sector ganadero. El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) firmó un acuerdo de cooperación con The Beef Initiative, una organización estadounidense especializada en producción bovina, genética ganadera y seguridad alimentaria. El convenio fue suscrito por el viceministro Óscar Domínguez y por Texas Slim, fundador de la iniciativa y reconocido ganadero del estado de Texas, en el marco de Bitcoin Histórico.
El acuerdo establece líneas de colaboración para fortalecer las capacidades de los productores salvadoreños a través de formación técnica, intercambio de experiencias y capacitación especializada. Entre las áreas prioritarias se incluyen las prácticas de reproducción bovina, manejo genético y estrategias de sostenibilidad orientadas a elevar la productividad y rentabilidad del hato nacional.
La iniciativa busca reactivar la ganadería dedicada a la producción de carne y posicionar a El Salvador como referente regional en el uso de genética bovina de alta calidad y pureza. Este esfuerzo forma parte de los proyectos del Gobierno salvadoreño orientados a incrementar la autosuficiencia alimentaria y promover un sector agropecuario competitivo.
La visión de The Beef Initiative
Durante la firma del convenio, Texas Slim destacó que la colaboración representa una oportunidad estratégica para construir un nuevo modelo de seguridad alimentaria desde la base misma del sector bovino. «Nuestra organización nació hace más de seis años en Estados Unidos y nos ha traído a El Salvador para compartir el conocimiento que hemos acumulado en la construcción de ranchos y en el manejo del ganado bajo un estándar bitcoin», expresó.

El ganadero explicó que en Estados Unidos han desarrollado un modelo descentralizado de producción cárnica que busca recuperar el control sobre la cadena alimentaria. «Lo que hacemos es crear operaciones ganaderas que regeneran la tierra y transforman el ganado en un producto más descentralizado. Es un sistema de seguridad alimentaria que, en mi país, ha perdido vida. Ahora El Salvador y Texas pueden liderar un nuevo camino», afirmó.
Sobre el convenio firmado con el Gobierno salvadoreño, subrayó que la apuesta central es reconstruir la infraestructura alimentaria del país desde la genética. «Cuando construyes seguridad alimentaria basada en ganado, comienzas con la genética del suelo y con la genética de la vaca. Hoy estamos aquí para firmar un acuerdo de cooperación que permita crear un programa de razas bovinas patrimoniales para El Salvador», sostuvo.
El proyecto incluye asesoría técnica, transferencia de conocimientos, estudios genéticos y un plan de fases para desarrollar una nueva base ganadera adaptada a la cultura y las condiciones productivas del territorio salvadoreño. «Traemos conocimiento, educación y herramientas para que El Salvador pueda construir su propio rancho nacional. Creamos una receta que inicia como un programa pequeño, se convierte en campaña y luego en un proyecto para toda la nación», añadió.
Texas Slim aseguró que los beneficios llegarán directamente a la población, al permitir que el país recupere acceso a su propia producción cárnica.






