Durante la Digital Assets Summit 2025, organizada por la Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD) y patrocinada por Tether, Peter Warrack, director de Cumplimiento Normativo de Bitfinex, destacó el impacto positivo que ha tenido la Ley de Emisión de Activos Digitales de El Salvador, tanto para el ecosistema local como para la proyección del país en el continente.
«El Salvador es pionero. No solo fue el primero en reconocer a bitcóin como moneda de curso legal, sino que también ha desarrollado un marco regulatorio claro, coherente y funcional para los activos digitales», expresó Warrick durante una entrevista concedida en el marco del evento.
Para el ejecutivo, la regulación salvadoreña se caracteriza por su equilibrio: «No es una regulación por regular. Es una normativa que toma elementos de otras jurisdicciones y los adapta de manera práctica, siempre en diálogo con el sector privado. Aquí no se trata de frenar la innovación, sino de canalizarla de forma responsable».
Según explicó Warrack, este marco legal ha sido clave para que empresas como Bitfinex puedan operar con certeza jurídica y altos estándares de cumplimiento. «La ley nos exige mucho, y eso está bien. Aquí no cualquiera puede entrar a ofrecer servicios financieros. La tasa de aprobación de registros ronda el 15 %, lo que demuestra el rigor con el que se protege a los consumidores».
El papel de la Comisión Nacional de Activos Digitales ha sido central en este proceso. La CNAD no solo regula, sino que acompaña el desarrollo de la industria y promueve espacios de diálogo, como esta cumbre, donde convergen representantes del sector público, empresas, inversores y expertos internacionales.
Uno de los elementos más valorados por Bitfinex es el énfasis en la protección al usuario y la inclusión financiera. «Lo que más me entusiasma es que esta ley no está hecha solo para grandes inversionistas. Está diseñada para que el salvadoreño común, el ciudadano de a pie, pueda participar de forma segura y confiable. Recuerdo que en una visita anterior hablé con un taxista que compró $30 en bitcoin para el futuro educativo de su hija. Ese es el tipo de empoderamiento financiero que buscamos», relató Warrack.
La ley también contempla medidas sólidas contra el fraude y el lavado de dinero. «Es una legislación que disuade las malas prácticas. Su objetivo es proteger los activos de las personas, evitar que sean estafadas, y permitirles construir un patrimonio dentro de un marco legal claro», subrayó.
Además de su operación regulada, Bitfinex —empresa hermana de Tether— ha demostrado un fuerte compromiso con la educación financiera. Según Warrack, la formación es «la base de todo». «No importa si eres un usuario, un inversionista o un empleado de un exchange: entender el ecosistema es fundamental. Por eso apoyamos iniciativas educativas aquí y en otras partes del mundo. Y por eso celebramos la propuesta salvadoreña de crear un Centro de Excelencia que forme a nuevos profesionales y comparta buenas prácticas en toda la región».
Con una visión enfocada en la libertad financiera y la democratización del acceso a los mercados, Bitfinex ve en El Salvador no solo un entorno favorable para operar, sino también un modelo que puede ser replicado en otros países de América Latina.
«El Salvador no es solo un hub regional. Es un ancla para el futuro de los activos digitales en el continente», concluyó.






