El sistema bancario de El Salvador cerró noviembre de 2025 con indicadores que confirman un manejo prudente del riesgo crediticio y una posición financiera sólida. De acuerdo con el más reciente informe de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa), el saldo de los créditos en mora alcanzó los $278 millones, un nivel considerado controlado dentro de la dinámica del sistema, y que se encuentra ampliamente respaldado por reservas que superan los $434 millones.

Este respaldo implica una cobertura del 156 % sobre los créditos vencidos, una señal clara de la fortaleza patrimonial de la banca y de su capacidad para absorber eventuales pérdidas. En términos de calidad de cartera, el ratio de préstamos vencidos sobre préstamos brutos se ubicó en apenas 1.48 %, uno de los niveles más bajos observados en los últimos años.

El informe detalla que el saldo de créditos vencidos registró una disminución interanual de 13.2 % en comparación con noviembre de 2024, lo que evidencia que las instituciones financieras continúan realizando gestiones activas de recuperación y monitoreo para mantener este indicador en mínimos históricos. Este desempeño se da en un contexto de crecimiento sostenido del crédito, lo que refuerza la lectura positiva sobre la salud del sistema.

En cuanto a las reservas, estas alcanzaron los $435 millones a noviembre de 2025. Aunque se observa una reducción interanual de 8.7 %, Abansa explica que este comportamiento está directamente asociado a la disminución del saldo de créditos en mora, manteniendo en todo momento una cobertura superior al 156.9 %, considerada holgada y prudente frente a los estándares del sector.

La banca también reportó resultados positivos en sus principales agregados. El saldo total de créditos continuó en expansión, con un crecimiento interanual de $1,361 millones, equivalente a una variación de 7.8 %. De forma paralela, los depósitos aumentaron en $3,590 millones, lo que representa un crecimiento de 19.3 %, fortaleciendo las fuentes de fondeo del sistema financiero.

Este dinamismo se reflejó con mayor fuerza en el crédito a empresas. Los segmentos con mayor crecimiento fueron construcción, con un incremento de $337 millones (33.7 %), comercio, con $230 millones adicionales (8.1 %), y servicios, que aumentó en $197 millones (13.1 %). Abansa destaca que esta expansión crediticia tiene un impacto directo en la generación de empleo y en el impulso de la actividad económica.

A noviembre de 2025, el saldo total de depósitos alcanzó los $22,172 millones. De este monto, los depósitos a la vista —que incluyen cuentas de ahorro y corriente— representaron el 61.6 % del total, con $13,668 millones, mientras que los depósitos a plazo concentraron el 36.5 %, equivalentes a $8,098 millones. Ambos rubros mostraron crecimientos interanuales de doble dígito, con alzas de 20.8 % y 17.2 %, respectivamente.

En conjunto, el informe concluye que el sistema bancario salvadoreño mantiene un crecimiento continuo y sostenible en activos (13.4 %), depósitos (19.3 %) y créditos (7.8 %), respaldado por la confianza de los clientes y una gestión prudente del riesgo, factores que continúan contribuyendo al desempeño positivo de la economía nacional.

Lee tambiénMercado de valores de El Salvador creció 7.2 % hasta noviembre de 2025