El Centro Histórico de San Salvador, las playas del litoral y los principales destinos turísticos del país continúan recibiendo cada vez más visitantes. En ese sentido, El Salvador sigue consolidándose como uno de los destinos turísticos de mayor crecimiento en la región al registrar la llegada de 2.1 millones de visitantes internacionales entre enero y mayo de 2026.
Los resultados obtenidos en los cinco meses reafirman el creciente interés mundial por conocer el país. El Ministerio de Turismo (Mitur) asegura que el crecimiento de la llegada de visitantes representó un 33 % en comparación con el mismo período de 2025 y un impresionante crecimiento del 111 % respecto a 2019.
«Hasta mayo ya tenemos 2.1 millones de visitantes internacionales, eso quiere decir que llegamos a la mitad de la meta de los 4.2 millones. Es importante destacar el crecimiento en la llegada de guatemaltecos y hondureños, así como de los estadounidenses», comentó la ministra de Turismo, Morena Valdez.
Guatemala se mantiene como el principal mercado emisor de visitantes, con 917,000 turistas que ingresaron al país durante los primeros cinco meses del año, lo que representa un aumento del 64 % frente al mismo período de 2025. Le siguen Estados Unidos, con 540,000 visitantes, y Honduras, con 396,000, consolidando al Triángulo Norte y a la comunidad salvadoreña en el exterior como motores fundamentales del dinamismo turístico.
A estos flujos se suman miles de viajeros procedentes de Nicaragua, Canadá, Costa Rica, México, Colombia y Panamá, además de más de 89,000 visitantes provenientes de distintas regiones del mundo, evidencia de la creciente proyección internacional que ha alcanzado el país.
El buen desempeño también quedó reflejado en mayo, que se convirtió en el mejor mes de mayo de la historia para el turismo salvadoreño. Durante ese período ingresaron 390,000 visitantes internacionales, un 26 % más que en mayo de 2025.
Solo en ese mes, Guatemala aportó 169,000 visitantes, seguida por Estados Unidos con 100,000 y Honduras con 78,000, cifras que reflejan una fuerte conectividad regional y un mayor interés por los atractivos turísticos, culturales y gastronómicos que ofrece El Salvador.






