La banda salvadoreña de rock, Criminis, ha lanzado en estos días un nuevo sencillo titulado «Corderos», el cual forma parte del disco «Náhuat», una poderos apuesta melódica lanzada el mismo año en que la agrupación llega a 15 años de vida.
Nacida en 2009, Criminis cuenta con 15 años de vida en el escenario musical salvadoreño, por lo que en este año se está proyectando la celebración de su década y media de trayectoria. La banda se define como una agrupación enfocada en el trash metal en sus inicios, con influencias del heavy metal, pero sin cerrarse a un solo género dentro del rock, permitiéndole una mayor versatilidad.
«El sonido de la banda ha ido cambiando. Ahora estamos más orientados en el metal, con alguna influencia del punk. No estamos encasillados en un solo género, sino que nos abrimos a la fusión de estilos, a crear cosas nuevas y a tener un sello y un sonido bastante propio como banda», explica Win Serrano, uno de los fundadores de la agrupación.
«CORDEROS»
Sobre el tema Corderos, Serrano señala que la canción retoma un poco la figura del cordero en el cristianismo, la cual funciona como una alegoría de Jesucristo y enfocada en el sacrificio realizado para expiación y perdón de pecados.
«En ocasiones, vos sacrificas tu vida, es decir, lo que realmente te gusta, por las directrices que te dicta la sociedad. Eso hace que los seres humanos nos ahoguemos en un vaso con agua porque no tenemos lo que materialmente queremos o porque no tenemos el trabajo que queremos, lo que nos va haciendo, poco a poco, infelices, va apagando nuestra motivación y nuestra alma», comenta Serrano.

«Por estas cosas, no siempre vemos que la felicidad son las cosas pequeñas de la vida. El simple hecho de estar vivo debería ser una felicidad inmensa, abrazar a nuestros seres queridos, reír, ver el cielo todas las mañanas, pero la mayoría de personas no ven la vida así, sino que son esclavos del tiempo, de relaciones interpersonales que no le abonan, cuando la felicidad depende de uno mismo y es algo que está al alcance de todos», añadió.
La canción fue lanzada junto a un videoclip que fue trabajado con la productora 8mm. «Queríamos hacer un video lo más profesional posible y creo que lo logramos. Fue un trabajo duro de pre producción. Primero realizando un guion y luego la filmación del video que lo hicimos en la playa de Amatecampo. El video tiene formato de cine, paralelamente, 8mm ha creado un documental con imágenes de nuestro video e imágenes extras», explicó.






