Franco Escamilla cerró con éxito su doble presentación en El Salvador con el show «1995», un viaje nostálgico a la década de los 90 con el toque de humor y sarcasmo que caracteriza al comediante mexicano.

Escamilla que llegó a El Salvador, por segunda vez, actuó en sendas presentaciones realizadas la noche de este jueves y viernes ante un público que abarrotó las instalaciones del Complejo Salamanca, en Nuevo Cuscatlán.El público disfrutó de un poco más de dos horas -en cada una de las presentaciones- de una noche llena de risas, recuerdos y comedia que solo «el amo del sarcasmo» puede dar en este evento que fue organizado por En Vivo Producciones.

Franco Escamilla con su estilo humorístico, inteligente y honesto, llevó a los asistentes en un viaje al pasado que les hizo recordar la mejor década del siglo pasado: los años noventa, ello desde la perspectiva del comediante mexicano.
Fueron dos noches de carcajadas y remembranzas entre el público y Escamilla. El show 1995 estuvo cargado de vivencias sobre esa década donde no existía las redes sociales ni la innovación tecnológica.
El humor, la reflexión y la nostalgia fueron marcados con un característico estilo para tratar temáticas del diario vivir y anécdotas personales que rememoraron como era la vida a finales del siglo XX.
El diablo (como también se le conoce a Franco), músico y comediante nacido en México en 1981 y llamado el más famoso de Latinoamérica tuvo tiempo durante su presentación para interactuar con el público que narró vivencias ocurridas en algún momento de sus vidas.
La llamada por Franco Escamilla «Cabareteando» es la sección de comedia que forma parte de sus espectáculos de stand-up donde interactúa con el público para recopilar anécdotas.

En otro espacio conocido como «Baños de Pueblo» los asistentes, desde sus asientos, pudieron compartir historias personales, a menudo graciosas o inusuales, permitiendo además con ello que el comediante improvise y reaccione a sus vivencias narradas.
Ambas secciones le permiten a Franco crear una conexión con el público. De las experiencias vividas por la gente basadas en anécdotas de trabajo, amoríos entre otras narraciones del diario vivir, logra improvisar y hacer disfrutar a sus seguidores.
Nacido en Cuautla, Morelos, México, el 29 de abril de 1981, el estandapero, ahora con su show 1995 busca retroceder los años para volver a la mitad de los años noventa cuando apenas tenía 14 años.
El Salvador es el primer país que visitó Escamilla dentro de su show 1995 que también lo llevará a Honduras, Guatemala, Panamá, Costa Rica, Puerto Rico, República Dominicana, Estados Unidos y varias ciudades de su natal México.






