Elon Musk anunció en las últimas horas un ambicioso proyecto para fabricar sus propios chips para la Inteligencia Artificial (IA), la robótica y los centros de datos en el espacio, a través de una planta denominada Terafab, que estará ubicada en las proximidades de Austin, en Texas, Estados Unidos.
La factoría tendrá como objetivo fabricar anualmente chips con una capacidad de cómputo conjunta de un teravatio que es una unidad de potencia equivalente a un billón de vatios, ha dicho Musk.
Un teravatio es una cantidad que representa prácticamente toda la capacidad de generación de energía de Estados Unidos, según un grupo del sector.
Terafab es una innovadora empresa conjunta de entre 20,000 y 25,000 millones de dólares que une a Tesla, SpaceX y xAI, tres de las empresas más importantes y poderosas del hombre más rico del mundo.

Musk describió el proyecto como «el ejercicio de construcción de chips más épico de la historia, con mucha diferencia». Además, ha dicho que el proyecto es «el siguiente paso hacia la civilización galáctica», considerándolo esencial para que la humanidad se convierta en una especie multiplanetaria.
Aunque no reveló la inversión inicial de la fábrica, según algunos medios podría situarse entre los 20,000 y los 25,000 millones de dólares.
Musk, que no tiene experiencia previa en semiconductores, asegura que Terafab es vital porque la demanda de chips de Tesla y SpaceX superará con creces la capacidad de producción actual de los proveedores mundiales.
«Estamos muy agradecidos a nuestra cadena de suministro actual (…) pero necesitamos los chips, así que vamos a construir Terafab» dijo Musk.
El proyecto apunta a una fábrica de chips verticalmente integrada, que combinaría procesamiento lógico, memoria y empaquetado avanzado en una misma instalación, ha anunciado el sitio especializado Teslarati en su página web. El 14 de marzo pasado, Musk escribió en X que el Terafab Project se lanzaría en siete días, es decir, el pasado sábado 21 de marzo.
El proyecto del magante tecnológico y dueño de la red social X contempla una producción masiva de chips para inteligencia artificial. Las proyecciones -según Teslarati- incluyen «entre 100 y 200 mil millones de chips de IA y memoria anualmente, con un objetivo de 100 000 obleas por mes (y fabricar) chips de 2 nm (nanómetros) a gran escala».
«Si Tesla logra construir con éxito una fábrica de chips de 2 nm a gran escala, se convertirá en una de las pocas entidades capaces de producir silicio para IA internamente, con implicaciones competitivas que van mucho más allá de los propios vehículos de Tesla y que podrían posicionar a Tesla como proveedor o licenciatario de chips para otras industrias», vaticina la empresa. Teslarati es una destacada plataforma de noticias y medios enfocada en Tesla, SpaceX y las empresas de Elon Musk. Ofrece cobertura sobre el mercado de vehículos eléctricos de alta gama, tecnologías sostenibles y actualizaciones de productos.
La empresa adelanta que «el chip, denominado Tesla AI5, ofrecerá entre 40 y 50 veces más rendimiento computacional y 9 veces más memoria que el AI4, y estará entre los primeros productos que la fábrica Terafab producirá».
Asimismo, señala que «este chip de inferencia altamente optimizado y de enorme potencia está diseñado para hacer que la conducción totalmente autónoma (FSD) y los robots Optimus de Tesla sean más rápidos, seguros y con total autonomía».
Los chips de IA de próxima generación de Tesla impulsarán los avances en el software de conducción totalmente autónoma, el programa Cybercab Robotaxi y la línea de robots humanoides Optimus, anuncia el medio especializado.
Teslarati advierte, no obstante, que «el lanzamiento de Terafab esta semana puede que no signifique que una fábrica abra sus puertas de la noche a la mañana, pero indica que Tesla se toma en serio el control de toda la pila de IA, desde el software hasta el silicio».
Este medio especializado anuncia que, y según la presentación, la planta fabricará dos familias de chips especializados: procesadores AI5 y AI6 de inferencia en el borde optimizados para los robots humanoides Optimus de Tesla y los sistemas de conducción totalmente autónoma en vehículos y robotaxis y chips D3 de alta potencia reforzados para entornos espaciales.
«Con la producción aumentando progresivamente hasta 2027, Terafab está destinada a acelerar una era de abundancia, transformando la ciencia ficción en realidad y posicionando a las empresas de Musk a la vanguardia de la innovación a escala galáctica», explica la nota digital especializada.
El proyecto Terafab representa una integración vertical a una escala sin precedentes, que combina hardware de Inteligencia Artificial (IA), robótica e infraestructura orbital, asimismo, será una parte importante del desarrollo de algunos proyectos más valiosos de Tesla.
«La iniciativa pretende generar más de un teravatio de capacidad de procesamiento de IA al año, superando con creces la producción actual de la industria global, que ronda los 20 gigavatios anuales», destaca Teslarati. Los proveedores de chips existentes, como TSMC, Samsung y Micron, no pueden expandirse con la suficiente rapidez para satisfacer la creciente demanda de hardware de IA, añade el medio digital.






