El primer laberinto natural de la zona oriental del país, hecho con la siembra de arbustos, fue inaugurado en la Finca Margarita, del distrito de Alegría, Usulután Norte. Esta nueva apuesta turística busca potenciar la visita de nacionales y extranjeros.
La idea del proyecto surgió hace unos tres años, con el deseo de contar con un atractivo para que las familias pudieran compartir un momento de diversión, trabajar en equipo y hacer actividad física, en un clima agradable.
El Laberinto de las Mariposas, como fue nombrado, tiene una extensión de una manzana de terreno y en el centro se encuentra una plataforma con una estructura de una mariposa gigante que aletea a través de un mecanismo cuando las personas se balancean en la banca mecedora.
«Nos entusiasma ver cómo niños con sus padres recorren el laberinto, familias y amigos trabajan en equipo, conectan y pasan un momento agradable. El laberinto simula a la vida, en donde tenemos muchos obstáculos, pero seguimos avanzando para lograr un fin, que en este caso es llegar al centro y la mariposa», dijo Aldo Marroquín, representante del negocio.

Para este se sembraron 16,000 arbustos de duranta limón, que han llevado un proceso de poda para hacer la forma de una flor. Tiene cuatro entradas, 94 obstáculos hasta llegar al centro y cuatro estaciones con pequeños miradores.
La entrada tiene un costo de $3 e incluye una botella de agua para que los visitantes se mantengan hidratados en el recorrido. En la parte del mirador se cuenta con la réplica exacta del laberinto, por lo que quienes no ingresen pueden ayudar a sus familiares a resolver el enigma del recorrido.
Además de este nuevo atractivo turístico, la finca ofrece una variedad de opciones para pasar un tiempo en familia. En la primera parte del lugar se cuenta con servicio de restaurante y un mirador en el que se aprecia tanto el Laberinto de las Mariposas como el pueblo de Alegría.
Además, se cuenta con juegos para niños, juegos de «paintball», recorrido con «buggy» y una caminata corta que conduce al Café Puerta del Cielo, donde hay un mirador de cristal que es el más alto del distrito.

Uno de los aspectos más llamativos de esta zona es que cuenta con unas escaleras que dan a un mirador con una puerta, haciendo alusión a que esta da al cielo. En ese espacio se ofrecen múltiples variedades de postres y una gran variedad de bebidas a base de café que son hechos con la producción de la finca.
«Creemos en El Salvador y en el rumbo que llevamos, nosotros queremos formar parte de un destino turístico, conectar al distrito de Alegría para que se convierta en una experiencia turística. Nuestro deseo es potenciar el turismo interno, que la gente de oriente visite estos destinos», expresó Marroquín.






