La Dirección General de Protección Civil anunció ayer por medio de una declaratoria de alerta estratificada que el municipio de Nejapa continúa con alerta roja debido a las altas condiciones de deslizamientos en la zona de El Picacho.

De igual manera, la entidad detalló que cinco municipios —entre los que están Citalá, San José Las Flores y San Fernando, en Chalatenango; y Masahuat y Texistepeque, en Santa Ana— se mantendrán en alerta naranja por la probabilidad del desbordamiento del río Lempa.

Respecto al resto del país, permanecerá en alerta amarilla. «Todo el Sistema Nacional de Protección Civil continúa activado. Estamos monitoreando las zonas de vulnerabilidad en el territorio», manifestó el director de Protección Civil, Willian Hernández.

En tanto, el ministro de Medio Ambiente, Fernando López, dijo que, aunque el país ha dejado de ser influenciado por Iota, se prevé el desbordamiento de los ríos Sumpul, Grande (San Miguel) y Torola (Morazán) por las lluvias típicas de la temporada. «Para el viernes, [se esperan] algunas lluvias y chubascos, débiles a moderados y aislados, en la cadena volcánica y montañosa del país, asociados al flujo del este y noreste, con ligero contenido de humedad proveniente del mar Caribe» aseveró López.

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Además, manifestó que es probable que el 29 de noviembre se tenga la primera incursión de vientos nortes, asociados a un frente frío que se desplazará por el golfo de México. Mientras que la tormenta que se dirigía hacia Panamá fue descartada.

Por su parte, la comisionada presidencial, Carolina Recinos, detalló las afectaciones que hasta ayer se habían registrado: 28 árboles caídos, nueve suministros de agua afectados en ciertas comunidades que ya habían sido resueltos, nueve postes del tendido eléctrico caídos y 13 vías de comunicación afectadas.

«Este país no ha visto los estragos de estos fenómenos naturales no porque hayan sido menores en nuestro territorio, sino porque nos adelantamos a evacuar, a salvarles la vida a grandes contingentes», señaló Recinos.

De igual manera, comentó que hasta ayer en la noche contabilizaban 935 personas albergadas a escala nacional, quienes regresarán a sus hogares «cuando los suelos ya no estén saturados y no representen un peligro para sus vidas».

La funcionaria también destacó el trabajo de los más de 130,000 recursos humanos que han trabajado durante toda la emergencia y que se han mantenido desplegados en todo el territorio nacional para atender a la población salvadoreña