Analistas consultados por «Diario El Salvador» consideran que la decisión que podrían tomar los votantes en las elecciones del 28 de febrero de 2027 estaría orientada hacia la continuidad de las transformaciones que ha tenido el país bajo la actual gestión gubernamental en seguridad ciudadana, así como en la ejecución de proyectos sociales en las áreas de educación, salud, atracción de la inversión, entre otros.
Óscar Martínez Peñate, politólogo y analista, considera que los resultados de encuestas de opinión ciudadana, incluyendo las de oposición, son indicadores que favorecen al actual jefe de Estado, Nayib Bukele.
«Se puede concluir que la población salvadoreña reelegirá masivamente como presidente a Nayib Bukele para mantener y profundizar los cambios y transformaciones en las estructuras económicas, políticas y sociales que han beneficiado a los ciudadanos, porque ha resuelto problemas y satisfecho necesidades históricas y presentes», sostuvo.
Martínez considera que en lo social la estrategia del Gobierno está enfocada en modernizar, ampliar las coberturas y hacer más eficiente la atención médica y en desarrollar proyectos de agua potable, electricidad y vivienda de interés social que benefician a personas de bajos recursos económicos.
En ese sentido, considera importante la «ampliación de la cobertura en la atención médica, a través de la construcción de nuevos hospitales dotados con especialistas de alto nivel y recursos tecnológicos médicos de última generación».

Para Martínez, esta gestión «continuará con la apuesta de elevar el nivel académico del sistema educativo, con la entrega de útiles, uniformes, dispositivos electrónicos y la utilización de la inteligencia artificial en un contexto de reforma educativa».
En el tema económico, señaló que la perspectiva está en dar continuidad a la ejecución de obras para modernizar la infraestructura vial terrestre, marítima y aérea, así como con «la creación de incentivos fiscales y eliminación de impuestos a la inversión extranjera, en particular en el sector de informática, robótica e inteligencia artificial».
El politólogo calificó de importante extender la diversificación de los mercados internacionales para las exportaciones de los productos nacionales y que en juego está continuar con «las políticas públicas de atracción de turistas extranjeros y nacionales».
Valoró «continuar con la gobernabilidad democrática que garantiza que el Gobierno intervenga en función exclusiva e integral a favor de la ciudadanía, independientemente de sus ingresos económicos, afiliación política o ideológica».
David Hernández, máster en Ciencias Políticas y doctor en filosofía, consideró que la decisión ciudadana el 28 de febrero de 2027 tendrá una «impresionante» repercusión en la historia del país pues, a su criterio «contribuirá a echar adelante las transformaciones sociales, económicas, culturales y políticas».
Lo anterior, explicó, se basa «en los resultados de encuestas realizadas, donde el presidente Nayib Bukele llega con un porcentaje arriba del 92 % de simpatía por parte de la población salvadoreña» residente en el país y los connacionales.

Hernández vislumbra que el partido Nuevas Ideas también obtendría óptimos resultados en la elección de alcaldes y diputados, lo que indicaría que el proyecto de nación del presidente Bukele, iniciado en 2019, podrá prolongarse, desarrollarse y llegar a feliz término en el período 2027-2033.
«Esto significa que el Gobierno del presidente Bukele contará con un amplio margen de maniobra para continuar desarrollando su proyecto-país, sin las limitantes que impone un período presidencial de cuatro o cinco años, como en muchos países».
El analista ve conveniente que haya más de un período con el mismo gobernante para desarrollar un proyecto visionario de nación, tal como sucedió con Helmut Kohl y Angela Merkel, en Alemania, que gobernaron ininterrumpidamente por 16 años; o los 15 años de gobierno de Felipe González, en España.
Respecto a las políticas gubernamentales, Hernández afirmó que el principal problema que aquejaba a la población era la inseguridad, el cual «ha sido solventado y resuelto gracias a las políticas públicas como el Plan Control Territorial, que ha convertido a El Salvador en el país más seguro del hemisferio occidental».
Bajo su óptica, al ser resuelta la inseguridad, el Gobierno tiene la oportunidad de centrar esfuerzos para atender otros problemas de país, como la crisis económica.
«Tanto la micro y pequeña empresa, como los inversionistas y empresarios, los dueños de haciendas, fincas, ingenios, ya pueden desarrollar su actividad económica sin el peligro de ser extorsionados, secuestrados o asesinados por las pandillas y la delincuencia común», aseveró.
Hernández añadió: «El Salvador vive un ambiente favorable para la inversión, que abre nuevas puertas a rubros rentables como el turismo, el sector inmobiliario, la producción agrícola o la manufacturera».
Sostiene que la gobernabilidad «es clave» como base de desarrollo social de proyectos de nación de los gobiernos.
«El presidente Nayib Bukele ha demostrado desde 2019 mantener un clima de paz, sosiego y control del problema de la seguridad ciudadana, mediante una estrategia eficaz; ello ha brindado un excelente clima de gobernabilidad a la actual gestión que se prolongará durante el futuro mediato e inmediato», aseveró.
Por su parte, Mauricio Rodríguez, sociólogo, docente y analista político, afirma que hay que tener claro que la continuidad de las políticas implementadas por el presidente Bukele ya no son políticas de Gobierno, sino de Estado, lo que es una diferencia sustancial.
«Esto significa que El Salvador atraviesa un punto muy importante; estamos en el punto de no retorno, es decir, El Salvador completo tiene la obligación política de no retroceder a las viejas formas de hacer política», aseveró.
En consecuencia, considera que las transformaciones hechas por Bukele «deberían de tener la continuidad respectiva y esta representa continuidad del presidente en el cargo», pues es una demanda de la población que se refleja en estudios de opinión.
Rodríguez manifestó: «La profundización de las políticas gubernamentales en el área económica y social, por ejemplo, de todos es conocido lo que se está haciendo en educación», con la entrega de los paquetes escolares, los cuales «son únicos, completos, inclusivos y son bien integrales».
Destacó que todos los centros escolares públicos tienen internet; en salud, se moderniza el sistema con la implementación de la telemedicina.
«Hay un componente de democratización de la salud a través de DoctorSV que ha sido una plataforma que permite que aquellos que no tienen el tiempo para ir a una consulta médica lo pueden hacer desde su casa o trabajo», afirmó Rodríguez.
Y aunque una de las prioridades del Gobierno Central es la reactivación de la economía, evaluó que se debe de entender «que tenemos una coyuntura económica mundial que evidentemente nos ha afectado, pero también hay que decir que los gobiernos que antecedieron al presidente Bukele, hablando de ARENA y FMLN, dejaron prácticamente devastado [el país] con los actos de corrupción ya judicializados».
El sociólogo mencionó que el país tuviera solventada la situación económica si los gobiernos anteriores no se hubieran apropiado indebidamente de cantidades millonarias de dinero mediante el enriquecimiento ilícito.
Agregó que gracias a la seguridad El Salvador se ha vuelto un destino atractivo y que estas condiciones generan migración inversa, es decir, connacionales están retornando después de 30 o 40 años para invertir o establecerse.
A su criterio, la gobernabilidad juega un rol muy importante; no obstante, se debe entender que lo que le da vida a las políticas del Gobierno es el trabajo que realiza la Asamblea Legislativa.
«Una aritmética legislativa que sea congruente con los intereses del país, no los intereses de un partido, es lo que interesa en este momento», expuso.
«Estamos en el punto de no retorno. No nos vaya a pasar lo de la mujer de Lot, que por ver atrás se convirtió en estatua de sal», dijo.






