La cúpula de la Mara Salvatrucha integrada por 22 ranfleros históricos, exigía a las 230 clicas en todo el país, que tras ejecutar cada homicidio debían enviar un reporte confirmando el crimen y detallando la forma en la que dejaban los cuerpos de las víctimas.
Esa información fue revelada a través de audios obtenidos en intervenciones telefónicas y que fueron presentados en la octava jornada de la audiencia única abierta en contra de 486 cabecillas procesados por más de 47,000 delitos de los cuales, 29,000 son homicidios incluidos en más de 500 casos.
Con la reproducción de los audios queda al descubierto la dinámica homicida de la estructura, dijo Max Muñoz, fiscal adjunto contra el Crimen Organizado, además se revela la fluida comunicación interna de la organización terrorista para la planificación de homicidios, extorsiones y tráfico de drogas.
Estas dos últimas actividades delictivas eran la principal fuente de ingreso de la pandilla, el pasado lunes en una conversación captada entre el administrador de la MS y un cabecilla se escuchó que solo de las extorsiones se les generaba un fondo de más de $500,000.
De forma contundente, el ministerio público presentó en la jornada ocho, los audios de llamadas telefónicas entre pandilleros que evidencian el mecanismo y las directrices que recibían para cometer homicidios en la zona de occidente, central, metropolitana y paracentral del país.
En esas escuchas telefónicas avaladas por un juez entre el 2016 y 2021, los cabecillas giraban órdenes precisas para ubicar y dar seguimiento a las personas que iban asesinar, esas instrucciones eran a través de manuscritos que les enviaban desde las cárceles, les manifestaban que los cabecillas nacionales debían autorizar las privaciones de libertad de las víctimas a asesinar.
En una de las llamadas se oye cuando se ordena matar a un policía destacado en la Unidad de Servicios Generales de la Delegación de San Marcos, en el 2018, además del homicidio de un empleado de la Unidad de Recepción de Denuncias de la delegación policial de Zacatecoluca, en el 2019.
En otro audio se escucha que los pandilleros hablan que la pandilla 18 había asesinado a un motorista de buses, en noviembre del 2021, en San Martín, así como un crimen consumado el 11 de noviembre del mismo año en el interior de un vehículo en San Ramón, Mejicanos.
«Con los audios nos queda claro cómo es que planificaban los homicidios, cómo eran los reportes. En un audio, se escucha bien cómo era la estructura que debía tener el reporte, nombre de la víctima, motivo, si se realizó, si fue H1 [enterrado] o hecho ‘maceta’ como ellos referían, o si lo dejaron ‘asoleado’, todo era para conocimiento de la ranfla», sostuvo Muñoz.






