Más de 90 profesionales iniciaron una capacitación organizada por COPOLAD III junto al Consejo Nacional de la Primera Infancia, Niñez y Adolescencia (CONAPINA) y la Comisión Nacional Antidrogas (CNA) que busca priorizar el bienestar de la niñez y adolescencia en cuanto a la salud mental, atención psicosocial y prevención del consumo de sustancias.
Para iniciar, este lunes se inauguró el Taller internacional de intercambio de experiencias en el cual participan siete expertos de América Latina y España; «seguido de un proceso formativo híbrido de ocho semanas dirigido a 90 profesionales, técnicos y educadores de los centros de atención».

En la apertura del taller participaron Yolanda Cativo, representante de la Unión Europea en El Salvador; Claudia Hernández, gerente técnica del CONAPINA y Eduardo Loyola, director del CNA.
«El principal beneficio de este tipo de actividades va orientado especialmente a todas esas niñas, niños, adolescentes tanto que del sector público como entidad de la sociedad civil que realizan acciones en los centros de resguardo para la atención de estos chicos y que de alguna manera están institucionalizados, principalmente los centros de resguardo que son manejados de CONAPINA», dijo el director del CNA, Eduardo Loyola.
Añadió que: «la idea es poder confrontar o hacer todo un replanteamiento de cuáles son aquellas acciones que se deben de incorporar o cambios que deben de hacer en los modelos de atención para poder trabajar terapéuticamente en el desarrollo de habilidades psicosociales de estos chicos, para que ellos puedan reincorporarse a un entorno académico, un entorno social y que no dependan de la institucional para poder desarrollarse».
Las autoridades aseguran que la niñez y adolescencia institucionalizada se enfrenta a varios factores de vulnerabilidad como la separación familiar, exposición a entornos de riesgo y falta de acceso a servicios especializados de salud mental, que pueden asociarse a consumos problemáticos de drogas.
Por tal razón se buscan generar estos espacios de intercambio que permiten responder a esos desafíos y mejorar la calidad de los cuidados a esta población.
«Estamos aquí para aprender y fortalecer nuestros servicios y atenciones a partir del conocimiento y de otras prácticas de expertos[…] Estamos porque entendemos que el interés superior de los niños y de las niñas, que es un mandato de la Convención de los Derechos del Niño, no es otra cosa más que el llamado bienestar en términos de salud mental y la brújula de nuestro sistema nacional de protección, así que estamos muy agradecidos», mencionó Hernández, gerente técnica del CONAPINA.






