Dos gavilanes, dos lechuzas, un tecolote y una serpiente cascabel fueron liberados en un área natural protegida de la zona oriental del país por personal del Centro de Rescate de Fauna Silvestre GEORESGUARDO de LAGEO.
Todos los animales llegaron al GEORESGUARDO por medio de decomisos que desarrolló la Policía Nacional Civil (PNC) y recibieron atención especializada para su recuperación.

Los dos gavilanes estuvieron durante un año en rehabilitación para que les crecieran las plumas porque estaban débiles, las lechuzas entraron como polluelos en noviembre del año pasado, la serpiente solo estuvo una semana y provenía de San Vicente; mientras que el tecolote estuvo cinco meses aproxima damente en el resguardo y recibió vitaminas, insumos para recuperar la salud y rehabilitación para que pudiera volar y cazar de nuevo.

De acuerdo con Stephanie Daboub, directora ejecutiva de FUNDAGEO, para liberar animales en sus hábitats el proceso inicia con el ingreso, ya que los animales pueden provenir de algún rescate de LAGEO o un decomiso de la PNC.
Luego son evaluados por un médico veterinario y un biólogo para identificar las condiciones en las que se encuentran etológicamente, es decir, en el comportamiento, ya que algunas veces llegan adaptados a la convivencia con humanos.
Esos ejemplares ya no se pueden liberar y quedan en el refugio con tratamientos. «Los que llegan en condición de vida libre o pequeños como polluelos se les da un tratamiento especial, ya que se trata de mantenerlos alejados de los humanos para que no vocalicen y que no se acostumbren al humano que les da de comer.
Además, hay recintos específicos para que se adapten al entorno. Luego, si ya tienen las condiciones conductuales y físicas, se liberan», indicó Daboub.
Para las liberaciones eligen las áreas más idóneas de cada especie con apoyo de los técnicos y guardarrecursos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), ya que ellos informan dónde han visto ejemplares de la especie que liberarán. Anualmente desarrollan un promedio de 120 liberaciones de animales y registran 500 ingresos de animales aproximadamente.
«Los períodos cuando hay quemas de caña llegan más animales, como en febrero y marzo, así como en noviembre y diciembre por los cuetes. También llegan animales atropellados en zonas en construcción», explicó Daboub.
Algunas veces nacen nuevos ejemplares en el refugio, pero en el GEORESGUARDO hay planes de reproducción y liberación de especies como cocodrilos y tepezcuintles, que son animales en peligro de extinción. El GEORESGUARDO tiene dos sedes: una está ubicada en Berlín y otra en Ahuachapán.
En ambas hay mapaches, pezotes, pavos reales, micoleones, cocodrilos, mono araña, venados, gavilanes de manglar, gavilanes cola corta, búhos, entre otros. Los animales en rehabilitación varían según los ingresos, pero actualmente hay tigrillos, cocodrilos, puercoespín y garza azul. «Generalmente, los animales que se liberan son nativos.
Tenemos monos capuchinos que han llegado en decomiso desde la frontera, pero en el país no hay esa especie de mono, por lo que los mantenemos en el refugio; así como el pavo real o los pericos frente naranja, que no son del país», indicó Daboub.
LAGEO, como parte del apoyo a la protección de la vida silvestre, creó en 2005 el GEORESGUARDO que busca rehabilitar a la fauna silvestre proveniente de actividades como la extracción de sus hábitats, tráfico ilegal, maltrato animal, decomisos de tenencias ilegales y accidentes.






