El presidente Nayib Bukele acumula 46.8 millones de seguidores en sus diferentes cuentas de redes sociales, lo que demuestra el interés de diferentes segmentos de la población nacional e internacional por la información que el mandatario genera en las plataformas.

Por ejemplo, en Facebook registra 13 millones de seguidores, en Instagram y Tik Tok 11.8 millones cada una; X (antes Twitter) 8 millones, y en Threads totaliza 2.2 millones de seguidores.

El sociólogo René Martínez Pineda señala que la figura presidencial de Nayib Bukele y él en sí mismo generan expectativa porque ha demostrado tener interés por mejorar las condiciones y calidad de vida de los salvadoreños, y eso lo convierte en un personaje atractivo para la población.

«Es realmente impresionante y tiene una explicación sociológica: Nayib es una singularidad sociológica y cultural. Como singularidad sociológica es tomado como referente directo de la transformación social en el país y referente del nuevo liderazgo», afirmó Martínez.

Explicó que «como singularidad cultural, Nayib es un personaje querido y admirado, dentro y fuera del país, por su carisma, por su frescura, por sus discursos y por representar los nuevos valores culturales en materia de relaciones sociales».

Rafael Góchez, docente y analista, señaló que el interés por el mandatario también radica en el éxito que ha tenido donde otros han fracasado.

«Nayib Bukele genera interés porque es un líder político que ha tenido éxito donde otros fracasaron durante décadas, ya fuera por falta de voluntad política o por incapacidad», subrayó Góchez.

El nuevo modelo de hacer política, utilizando las nuevas tecnologías y las redes sociales, ha impactado en otros países donde hay admiración hacia el jefe de Estado salvadoreño, consideró Góchez.

«Las redes sociales tienen la particularidad de funcionar como un medio de comunicación bilateral, es decir, permiten que los mensajes circulen en ambas direcciones», dijo.

La cercanía también genera que la población pueda, incluso, solicitar apoyo al mandatario. Hay casos en los que han recibido respuesta a través de esta vía.

«Esto las diferencia de los medios tradicionales donde la capacidad de respuesta del ciudadano suele ser más limitada. Está claro que no todos los mensajes o solicitudes pueden ser atendidos uno por uno, pero cuando ocurre un caso excepcional se fortalece la percepción de cercanía entre la población y su presidente», manifestó Góchez.