Casi 5,000 jóvenes salvadoreños han sido beneficiados con el programa Oportunidades la Fundación Gloria Kirete (FGK) quienes han recibido formación complementaria en inglés, computación, programación, valores, matemáticas, emprendimiento social, lingüista, orientación vocacional y valores.

De acuerdo con Roberto Kriete, presidente de la FGK, estos estudiantes han brindado un modelaje positivo para los familiares, amigos y miembros de la comunidad. «Estos jóvenes son los primeros en su familia en cursar la educación superior, lo que tiene un impacto en su comunidad generando motivación para continuar estudiando y promoviendo empleos», indicó Roberto Kriete.

Oportunidades es un programa de formación para jóvenes que estudian noveno grado y bachillerato. Al graduarse reciben una beca universitaria por parte de la fundación en alguna de las 16 universidades donde se tienen acuerdo. Actualmente, el 99 % de los jóvenes que se gradúa del programa continúan con los estudios universitarios, y el 95 % obtiene un empleo al finalizar la carrera.

«Les damos acompañamiento mientras están en la universidad y formación para el empleo porque es importante complementar la formación técnica, pero también que hagan alguna pasantía y contar con un buen currículum. Así se colocan muchos jóvenes incluso antes de graduarse», dijo Juana Jule, directora de la FGK.

El proceso para ingresar al programa está habilitado desde el 11 de abril y cerrará el 31 de agosto para modalidad en tiempo completo en San Salvador y Santa Ana. La solicitud puede ser completada en línea en el sitio oportunidades.org.sv. Para aplicar el joven debe estudiar octavo grado este año en algún centro educativo público del país, tener promedio de 8 en las asignaturas básicas y una carta de buena conducta y deseo de superación.

La fundación tiene tres programas directos: Oportunidades, Ayudando a Quienes Ayudan y Tu Chance; asimismo apoyan los programas Prosarín y Aprendamos Juntos, ejecutados por Agape; Kódigo, implementado por Fernando Kriete; la ludoteca Naves del Hospital Bloom; así como a las organizaciones Onuva y Forja.

«El legado que estamos dejando es el compromiso con la gente y oportunidades con la gente. Creemos en la igualdad de oportunidades. Es satisfactorio ver que jóvenes que pasaron por este programa tienen jefaturas en empresas, que han superado su entorno y brindan un ejemplo para más jóvenes de su comunidad», reiteró Roberto Kriete.