Luego que en julio pasado el Tribunal Sexto Contra el Crimen Organizado, de San Salvador, resolvió, en contra de una presunta red criminal de carácter internacional, emitiendo órdenes de detención provisional y petición de alerta de difusión roja a Interpol, esas órdenes se mantienen vigentes y solo dos de los imputados están detenidos en Guatemala.
De acuerdo con fuentes cercanas al caso, los imputados estadounidenses son Ryan David Lepene, E. Howard Mandel y John Joseph Ranieri; y los empresarios guatemaltecos Jorge Leonel Gaitán Paredes y Jorge Alberto Gaitán Castro, padre e hijo.

Todos son procesados por los delitos de estafa agravada y agrupaciones Ilícitas en contra de seis empresas que operan en varios países de Latinoamérica; y por el delito de extorsión agravada en perjuicio de Antonieta María Granillo de Galindo, abogada salvadoreña, representante legal de las empresas afectadas, y Jorge Hernández Ortiz, empresario guatemalteco.
Trascendió que los imputados Gaitán (padre e hijo) ya guardan prisión en Guatemala. El pasado 18 de mayo, el Ministerio Público de Guatemala, informó en su red social X, que Jorge Leonel Gaitán Paredes y Jorge Alberto Gaitán Castro fueron imputados de nuevo delito por utilizar celulares dentro de la cárcel donde estaban recluidos, el Centro de Detención para hombres Mariscal Zavala, por lo cual fueron trasladados a otro centro penitenciario.
El pasado 6 de marzo, Gaitán Castro, de 46 años, contra quien pesa orden de captura en El Salvador, se entregó de forma voluntaria ente el Tribunal Tercero de Sentencia Penal. Para estas dos personas ya estaría en marcha la solicitud de extradición.
Según el periódico, «LaHora.gt», los Gaitán, «habrían extraído más de US$1 millón al autorizarse viáticos, viajes, transacciones bancarias y emisión de cheques sin autorización de la sociedad» que los ha demandado.
En el caso del fraude, la estructura es señalada de cometer estafa agravada en perjuicio de las empresas: Continental Towers El Salvador, Terra Towers Corp., DT Holding Inc., Collocation Technologies y TBS Management, del rubro de las telecomunicaciones.
Según fuentes cercanas al caso, Gaitán padre e hijo habrían confabulado para defraudar a Continental Towers desde adentro, afectando sus operaciones, hasta hacerla perder valor y obligar a Jorge Hernández Ortiz, el propietario, a vender su compañía. Los Gaitán era ejecutivos dentro de la empresa y junto a otro grupo de funcionarios internos se aliaron con los ejecutivos de TPG Peppertree para boicotear las operaciones de la primera empresa.
Los imputados Mandel y Lepene son socios y ejecutivos de TPG Peppertree, y Ranieri es director y son señalados del boicot empresarial por el que ahora son buscados por Interpol.






