El Cuerpo de Paz, agencia de cooperación internacional sin fines políticos ni de lucro, creada en 1961 por el Gobierno de los Estados Unidos (EE. UU.), proyecta ampliar su presencia en El Salvador con la llegada de más voluntarios durante 2026.

Dicha agencia se retiró del país en 2016 debido a la inseguridad pública, pero con la mejora en dicha área el programa fue reestablecido.

Jaime Kuklinski, director de País Cuerpo de Paz El Salvador, explicó que desde la reapertura de sus operaciones han contribuido al desarrollo y bienestar de comunidades salvadoreñas donde implementa proyectos, con el apoyo de 12 voluntarios que han integrado el primer grupo durante los últimos dos años.

«Volvimos en 2023 y firmamos el acuerdo bilateral con el Ministerio de Relaciones Exteriores. Llegué a final de 2023 para iniciar las operaciones, y recibimos el primer grupo al año siguiente, en septiembre de 2024. Empezamos con el primer grupo de voluntarios experimentados que hicieron transferencia de varios países para ayudarnos a reiniciarnos las operaciones», relató Kuklinski en entrevista con «Diario El Salvador».

Como parte de las proyecciones para este año está incrementar el número de voluntarios que se incorporarán a diversas acciones en los dos programas que Cuerpo de Paz ejecuta en comunidades y áreas rurales de seis departamentos del país: desarrollo económico comunitario y desarrollo juvenil.

«Queremos recibir de 30 a 35 voluntarios para que ellos lleguen en agosto de este año. Van a recibir un periodo de capacitación con nosotros de 11 semanas. Ellos viven con familias anfitrionas [durante el proceso], son diferentes a las familias cuando lleguen a su sitio [de voluntariado]», indicó Kuklinski.

Agregó que «estamos alistándonos para crecer. Todo nuestro equipo es nuevo, tenemos que entrenarles para estar preparados y entrenar a los voluntarios en todos los aspectos de la vida: idioma, cultura, parte técnica».

El propósito de la agencia es cumplir con tres metas para la promoción de la paz mundial y la amistad: la primera, asistir a población de países interesados en el abordaje de sus necesidades a través del desarrollo de capacidades de hombres y mujeres; la segunda, promover una mejor comprensión hacia los estadounidenses por parte de los ciudadanos de países anfitriones; y tercera, promover una mejor comprensión de la cultura y realidad de otros países por parte de los estadounidenses.

Valeria Martínez culminó recientemente sus dos años de servicio voluntario en Cuerpo de Paz El Salvador. Ella formó parte del primer grupo que llegó al país desde la reapertura.

«En la comunidad donde yo estaba trabajábamos con las escuelas, con adescos y otras oenegés. Había un centro de alcance para jóvenes, era mucho de hablar sobre habilidades para la vida, sobre clubes que podíamos hacer en las escuelas para que los jóvenes cumplieran con sus metas de educación», comentó.

Afirmó que lo más impactante para ella han sido las relaciones que se formaron con los miembros de la comunidad, ya que «son esas interacciones que uno piensa que no hacen mucha diferencia, pero en realidad hacen mucha diferencia en poder crear confianza y hacer que esos proyectos puedan impactar en la comunidad».

Tatiana Ortiz, gerente del programa de desarrollo económico comunitario, manifestó que a través de los dos programas del Cuerpo de Paz se busca continuar con la promoción de habilidades blandas de jóvenes e impulsar las habilidades en el área económica.

«En el programa de desarrollo económico comunitario son dos objetivos puntuales los que se están trabajando: ayudarles en las comunidades rurales de nuestro país en el tema de finanzas personales; el apoyo a emprendedores con habilidades y capacidades técnicas, como ayudarles a tener mejores comportamientos hacia el emprendimiento, habilidades de la alfabetización digital», detalló Ortiz.

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