Seis posiciones avanzó El Salvador en el Índice Global de Poder Blando, estudio realizado por Brand Finance con más de 150,000 personas de 100 naciones, ubicando al país en la posición 76, de entre los 193 que fueron evaluados, y que a su vez son miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Dicho estudio evalúa el desarrollo que han alcanzado las naciones en diferentes áreas, como el turismo, la cultura, la gobernanza y las relaciones exteriores, con el propósito de mostrar la influencia que alcanzan los países sobre otros a través de métodos sutiles como la atracción, inspiración y persuasión, lo que se conoce como «poder blando».

El término, que fue acuñado por el politólogo estadounidense Joseph Nye en los 90, cada vez adquiere mayor relevancia debido a la ampliación de categorías para evaluar las capacidades de los países.

Dicho informe, almacenado en la página web de Brand Finance, destaca que «el reconocimiento internacional actual de El Salvador es producto de un proceso deliberado de transformación estructural».

El Salvador fue incluido por primera vez a este estudio en 2024, cuando la opinión pública lo colocó en la posición 117. Para el siguiente año (2025), el país se destacó como la nación que avanzó más rápido en dicho ranking, logrando subir 32 posiciones, colocándose en el puesto 82. En tres años el avance fue de 41 posiciones.

Para el sociólogo y analista político, Mauricio Rodríguez, estos resultados reflejan que existe un crecimiento de país «sostenido» y que «el principal elemento que ha viabilizado el desarrollo de todas las áreas es la seguridad, con lo cual se ha generado un efecto cascada o dominó».

En el reporte 2026 de Brand Finance se considera que: «Como parte de este reconocimiento positivo, la sólida reputación internacional actual de El Salvador influye directamente en los esfuerzos del país para atraer inversión, hacer crecer la industria turística, fortalecer la cooperación y profundizar las alianzas estratégicas».

En ese sentido, Rodríguez considera que es «la seguridad la que permitió que inversionistas extranjeros se fijen en El Salvador, y que ahora hagan negocios con nosotros».

A escala latinoamericana, el estudio colocó a El Salvador en el top 10 del índice de poder blando, ubicándolo en la novena posición, solo después de Costa Rica y por encima de Perú.

Otros aspectos que para Rodríguez inciden en dichos avances son la balanza comercial a favor de El Salvador, la gobernanza a través de una Asamblea Legislativa alineada a los proyectos de país y las excelentes relaciones que el presidente Nayib Bukele ha desarrollado con diversas naciones a escala mundial.

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