Los académicos y analistas Francisco Góchez, Mauricio Rodríguez y Óscar Martínez Peñate, cuestionaron el trabajo y la decisión que tomó recientemente la organización no gubernamental (ONG) Cristosal, de suspender operaciones en El Salvador.

«En 2016 el Cuerpo de Paz se retiró de El Salvador por la violencia imparable de las pandillas. Cristosal se quedó entonces, pero hoy -en 2025 y con seguridad en las calles- dicen que se van por supuesta represión», evidenció Góchez.

Consideró que la decisión de Cristosal obedeció más a una medida de tipo política en contra del presidente Nayib Bukele. «Interpretación: “Estamos bien con las pandillas, no con Bukele”», publicó Góchez en X.

Rodríguez cuestionó el trabajo de la ONG y lamentó el silencio que guardó en momentos difíciles en el clima de seguridad pública, como en 2015, durante el periodo presidencial del efemelenista Salvador Sánchez Cerén.

«Cristosal ha servido de cementerio de elefantes blancos para los exfuncionarios del FMLN y exempleados del FMLN, que cuando ya no tienen ningún espacio de movilidad [laboral] dentro del estamento de Gobierno, y se quedan sin trabajo, se toman las ONG, entre esas Cristosal», consideró el sociólogo.

El politólogo Martínez Peñate recordó que Cristosal recibió en 2024 fondos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, ya extinta); sin embargo, dejó de percibirlos por la política de recortes de la administración del presidente Donald Trump. «Se van huyendo de la nueva ley [de Agentes Extranjeros] que les exige transparencia», añadió el politólogo.

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